6. Cita

3203 Palabras
Sexto paso: Cita; Sugiere la idea de una cita; si a él no le ha salido por si mismo sutilmente plantearle la idea. La idea es que hagas que la relación se mueva en la dirección correcta. Una semana. Había pasado una semana desde la petición de Jin y aún se me hacía extraño no sentir su afecto. Sus abrazos, sus besos, todo de él me había sido arrebatado tan abruptamente que me costaba acostumbrarme a la idea de no tenerlo sobre mí. Había veces en las que Jin no llegaba a casa hasta tarde, otras veces cuando le pedía (indirectamente) un poco de su tiempo, él me decía que estaba muy ocupado, y me rehusaba a pensar que ese tiempo lo ocupaba Soomi. Por otro lado estaba Yoongi. Había estado hablando con él a través de mensajes toda la semana, unas que otras veces iba a la heladería y hablábamos en sus ratos libres. Viernes por la tarde; me encontraba estirada sobre mi cama tratando de ordenar todos mis sentimientos dentro de mi cabeza cuando dos golpes en la puerta me distraen. Jin entra a paso lento y se sienta a mi lado, manteniendo una distancia prudente entre nosotros. — Hola — murmura. — Hey — lo saludo del mismo modo. — No hemos tenido mucho tiempo para hablar, ¿No lo crees? — Instintivamente me senté y lo miré. — Tú nunca tienes tiempo — dije sonando demasiado fría para mi gusto. — Si... Siento eso. Pero pensé en que podríamos pasar un tiempo juntos. — ¿Que acaso Soomi te ha cancelado hoy? — Dije y de inmediato me retracté — L-lo siento, no sé porque estoy actuando de este modo. — No, no tienes que sentirlo. Creo que te he dejado de lado, lo merezco. Pero te extraño demasiado y quiero pasar un buen rato contigo — Su mirada fue directamente a mis ojos. Había algo en ellos, era como una mezcla de disculpas y arrepentimiento. Pero también había algo más, algo que desde muy profundo me gritaba que a pesar de todo fuera con él, que no lo dejara. Mi cabeza pensó mil formas de decirle que no, que estaba ocupada o incluso decir que saldría con Yoongi, pero su maldita mirada penetrante, entraba en lo más profundo de mi ser dejándome completamente a su merced. Lastimosamente mi corazón pensó antes que mi cerebro, respondiendo por mí. — Eso sería... Bueno. — Genial — sonrió triunfante — ¡Vamos! — Espera, ¿Qué? — volví a preguntar. Acababa de preguntarme si quería salir con él hace menos de cinco minutos, ¿Y ya quería que nos fuéramos? — Vamos, Wink — repitió — Se está haciendo tarde y no tenemos mucho tiempo. — ¿Ahora ya? — pregunté nuevamente y el asintió sin dejar de sonreír — ¿Acaso tenías esto planeado? — Uhm, tal vez - respondió — De todos modos, apúrate. El atardecer comenzará dentro de poco. — ¿Atardecer? (.❀.) El motor del Suzuki se detuvo. Jin salió del auto y dio la vuelta para abrirme la puerta antes de que yo lo hiciera. Traté de sonreír como agradecimiento pero salió más como una mueca que como sonrisa. La brisa marina golpeó mi rostro enviando un leve escalofrío que recorrió mi espalda. Ajusté mis manos dentro de los bolsillos de mi chaqueta y en silencio seguí a Jin hasta una de las bancas que se hallaban cerca. La desgastada madera crujió un poco al momento en el que nos sentamos. Miré hacia el mar y cerré los ojos, permitiéndome el placer de escuchar el relajante sonido que las olas provocaban. A mi lado, escuché a Jin tomar una gran bocanada de aire. Sentí su mano rozar mis datos antes de cubrir completamente mi mano y abrí mis ojos para encontrarlo mirándome. — Lo siento — dijo — Me he comportado como un completo idiota contigo. — Pues lo has hecho — confirmé. Una de sus cejas se arqueó, probablemente porque no estaba esperando algo así, o mejor dicho, él no esperaba que algo así viniera de mí. — Realmente lo he hecho, ¿No? — Asentí e hice una mueca — Enserio lo siento, Wink, pero si tan solo comprendieras lo que pasa dentro de mí... — ¿Qué es? — Jin negó. — Ni yo lo sé — dejó salir un suspiro notoriamente frustrado — Solo tengo algo claro. — ¿Y qué es? — Tú — respondió sin titubear, tan directamente que sentí que por un momento el mundo se detuvo a nuestro alrededor. — ¿Yo? — pregunté confundida. — Te necesito. Todo lo que había construido esos días en los que las conversaciones entre nosotros no eran más que un "¿Saldrás?", todo el muro que había creado para despejar mi mente de Jin, todo se había derrumbado con dos simples palabras. — Quizás no se nota — continuó — Pero estoy tratando muy duro para no dejar a un lado nuestra distancia. — ¿A- a que te refieres con eso? — tartamudee notando el rostro de Jin cada vez más cerca. — A que tengo unas ganas enormes de tomarte aquí mismo y besarte hasta dejarte sin aire — murmuró. — Eso n-no es chis-chistoso. — No, pero es la verdad — respondió dando un sonrisa de lado — Quiero besarte, Wink. — Pues no te contengas — susurré, ya que estaba segura de que si hablaba, los labios de Jin rozarían los míos debido a la cercanía. En este momento todo rastro de racionalidad se había esfumado de mi mente. Mi cabeza giraba con fuerza y tenía unas ganas inmensas de llorar; ¿Por qué? No lo sabía. Me sentía disgustada, esto es lo que no quería para mí. No quería esto. No quería ser la parte de la vida de Jin donde trataba de llenar el vacío de nuestra amistad sólo con besos. Ni él ni yo nos merecíamos algo como esto. Lentamente me fui distanciando de Jin, sin que fuera tan notorio, y luego miré hacia la tibia arena. — Me quiero ir — murmuré. — ¿Q-que? — preguntó claramente sorprendido. Bueno, no es como si no debiera estarlo luego de que yo misma prácticamente le haya pedido un beso para luego dejarlo. Le sonreí apenada y el pareció comprender — Si, vamos se está poniendo helado. Caminamos de vuelta al auto. El viaje de camino a casa no era para nada corto, y me dediqué a pesar en todo lo que había cambiado entre Jin y yo. Quizás nunca debí haberme mudado con él, quizás no debí haberlo dejado que me besara, quizás no debí dejarlo hacer tantas cosas, pero me tenía rendida a sus pies y odiaba ser tan susceptible cuando estaba con él. Mi corazón golpeaba muy fuerte cada vez que pensaba en lo bien que se sentían sus besos, incluso sus palabras y realmente no sabía cómo llamar esto. Por otro lado estaba Yoongi, él tenía las palabras exactas en el momento exacto, me hacía sentir bien en todo momento, pero con Jin... ¡Agh, basta! Empecé esto por Yoongi y terminaré esto por él. Quizás cuando bese a Yoongi las cosas cambiarán y estarán como en un principio. Disimuladamente observé a Jin desde el reflejo de la ventana. Su ceño estaba fruncido y sus manos apretaban fuertemente el volante. Cada vez que parábamos en algún semáforo en rojo, en apoyaba su cabeza en el volante. Pero nunca miró en mi dirección. Los pensamientos y el cansancio comenzaron a surgir efecto en mí, y lentamente me fui quedando dormida en el asiento. (.❀.) No desperté hasta que sentí un leve balanceo. Estaba en los brazos de Jin, siendo trasladada hacia mi habitación. Me acurruqué en su pecho y aspiré el aroma de su perfume. — ¿Por qué me haces esto, Wink? — dijo en un suspiro. Pensé que sabía que estaba despierta, pero no era así. Me quedé quieta esperando a que continuara — Todo estaba bien antes, pero las cosas cambian y quizás, si tan solo Soomi... No quería seguir escuchando, me removí entre sus brazos haciéndolo detenerse de inmediato. Escuché la puerta abrirse para luego ser lentamente dejada sobre la cama. Sentí la mano de Jin acariciar mi mejilla y posteriormente sus labios dejaron un beso en mi cabeza. Luego de eso no oí ningún otro ruido, por qué lo pensé que ya se había ido. Pero cuando abrí mis ojos me encontré con él, aún a mi lado con una distancia prudente entre nosotros. Sus ojos miraban fijamente los míos, en su rostro no había ápice de sonrisa, estaba completamente serio. — Estabas despierta — preguntó, aunque había sonado más como una afirmación. — Acabo de despertar — murmuré con la voz un poco ronca. Jin solo asintió. — Bien. Tan solo sigue durmiendo, ya es tarde — dicho esto salió de la habitación cerrando la puerta tras él. Resoplé y murmuré unas cuentas maldiciones antes de acostarme. Este día estaba dentro del top #3 en los días más incómodos de la historia. A la mañana siguiente, me desperté como todos los días; con unas terribles ganas de seguir durmiendo hasta despertar en el año 3000 donde los robots hayan dominado el mundo y sólo nos dedicáramos a comer. Pero eso no pasaría porque la vida es injusta y penosa. Estaba decidida, hoy trataría de arreglar las cosas con Jin. Odiaba en lo que nos habíamos convertido, la amistad se estaba perdiendo, y confianza poco a poco desaparecía. Solo esperaba que estuviera en casa hoy. Salí de mi habitación en busca de Jin. Planeaba proponerle pasar el día juntos, como los amigos que éramos. Busqué en su habitación, en la cocina, incluso en el baño, pero no estaba por ninguna parte. Fui en busca de mi celular para preguntarle en donde estaba, pero mis ojos se fueron directamente a un mensaje no leído. Suga Hey bonita, tú + yo en una cita. Mañana a las cinco, no tienes permitido decir que no. Nos vemos. ¡Tendría una cita con Yoongi! Iba a cumplir el sexto paso y ni siquiera lo había tenido que decírselo yo. Quería saltar por toda la casa, por fin las cosas me estaban saliendo bien. Pero el destino me odia y eso está más que claro. Mi alegría rápidamente pasó a desesperación. El mensaje de Yoongi había sido enviado ayer, y yo no lo había leído hasta hoy. Eso significaba que su "mañana" era hoy, ¡Y eran las doce! Solo tenía cinco horas para prepararme. Jo-der. (.❀.) Las cinco horas habían pasado más rápido de lo que esperaba -y quería-. Luego de haber leído el mensaje de Yoongi le envié un texto diciendo que lamentaba responderle tarde pero que aceptaba su oferta, la que maravillosamente seguía en pie. Él me envió la dirección del lugar en donde nos juntaríamos. Un lindo parque que constaba con un restaurant al aire libre. El día estaba lindo. Soleado pero no muy caliente, con un poco de brisa fresca. Opté por ponerme un vestido blanco con algunas flores rosas y una chaqueta de mezclilla; después de todo aún era verano y debía mantenerme fresca. Llegando al lugar las manos me sudaban por los nervios, los que aumentaron al notar que Yoongi no estaba en el lugar que habíamos acordado. Miles de escenarios se cruzaron por mi cabeza y en el peor de los casos, Yoongi me dejaba plantada. Practiqué miles de veces lo que le diría si eso pasaba. Atendería el teléfono y le diría que yo no había llegado aún, o incluso que hasta se me había olvidado y que aún estaba en pijama por la casa. Ugh, espera, ¿Con pijama a las cinco de la tarde?, eso no sería muy lindo. No importa, de todos modos si Yoongi no me llamaba yo esperaría un par de minutos antes de... — ¡Buuu! — dijo alguien detrás de mí poniendo sus manos sobre mis hombros. Grité, grité muy fuerte, tan fuerte que algunas personas se me quedaron mirando raro. No fue sólo por el susto, pero asustar a una persona nerviosa y estresada, uhm no-o, eso no se hacía. Yoongi dio la vuelta quedando frente a mí y rio, haciendo que mis mejillas y orejas tomaran un fuerte color rojo. — ¡Me asustaste! — me quejé cubriendo mis calientes mejillas. — Lo siento. Es que de lejos que te veías tan sumida en tus pensamientos que se me hizo imposible no asustarte. Di mi mejor mirada de odio en su dirección y él nuevamente rio, pasando su brazo por mis hombros para guiarme — ¿A dónde quieres ir? — Donde tú quieras — Yoongi arqueó una ceja sin dejar su linda sonrisa de lado. — ¿Segura de que acabas de decir eso? Porque podría dejar el parque de inmediato y llevarte a otro lugar — Me tomó un tiempo asimilar el doble sentido de sus palabras, pero cuando lo hice mes mejillas comenzaron a arder. — ¡Yoongi! — chillé completamente avergonzada. — Tranquila, ___(TN), solo era una broma — dijo aguantando una carcajada. — Te odio — murmuré. Yoongi fingió hacerse el ofendido por mis palabras pero sonrió al final. — Hey, mira. Te tengo una sorpresa — dijo hurgando en su bolso. — ¿Ah sí? ¿Qué es? — No oculté la sorpresa en mi voz. Adoraba las sorpresas y me sentía al igual que una pequeña niña cada vez que alguien decía esa palabra. Yoongi cuidadosamente sacó de su bolso: — ¿Una cámara? — pregunté confundida. Era una cámara aparentemente profesional y muy costosa, y dudaba que eso fuese un regalo para mí. — Ésta, es el amor de mi vida. Y hoy, le daremos un buen uso. — ¿Los dos? — ¡Serás mi modelo! — exclamó. (.❀.) Había pasado una muy buena tarde junto a Yoongi. Todo había sido excelente, incluso los nervios parecieron dejarme de lado. Habíamos recorrido todo el sendero tomando fotos, o en mi caso, posando para él. Cuando nos detuvimos a descansar, Yoongi llegó con dos batidos, uno de vainilla para él y de manjar para mí, ¡No lo había olvidado! Después seguimos recorriendo el hermoso lugar para finalmente llegar al restaurante, donde estábamos ahora. — ¡Ay no! No me gusta esa, elimínala — dije cubriendo mis ojos. Habíamos estado revisando las fotos que Yoongi había tomado. La mayoría eran muy buenas y lindas, sobre todo las de paisajes y aves. Pero no faltaban en las que yo aprecia arruinado el paisaje. — ¿Por qué no? Es linda, a mí me gusta. — ¡Tengo la boca sucia con manjar! Eso no sería lindo a menos que fuese un bebé. Elimínala. — Está bien, pero no pienso borrar ni una más. — Trato hecho — dije estrechando su mano. Obligué a Yoongi que borrara la foto frente a mí, y luego de que corroborara y estuviera segura de que la horripilante foto no estuviera duplicada, le devolví su preciada cámara. — Y bien, ¿Cómo van las cosas entre Jin y tú? Mentiría su hubiese dicho que no estuve pensando toda la tarde en él. Si bien todo estaba divertido y me encantaba estar pasando el tiempo con Yoongi, se me hacía imposible no comparar todo con un mundo paralelo en donde salía con Jin y no Yoongi. También estaba el hecho de que mi emoción por la cita había sido tan grande que había olvidado mi proyecto de "arreglar la amistad con Jin", lo cual me hacía sentir como una pésima amiga. — Ni te lo imaginas — murmuré sonriendo falsamente antes de tomar un sorbo de mi bebida. — ¿Tan mal? — preguntó. — Mucho más que mal — respondí — Ni siquiera sé lo que está pasando. — ¿Has tratado de arreglar las cosas con él? — No, lo iba a hacer hoy. Pero justo leí tu mensaje y me volví loca, así que lo olvidé. — Estaba pensando en hacerlo — respondí ignorando lo que anteriormente había pensado — Esto es horrible. No sé qué hacer con él, lo odio pero lo necesito ¡y es tan estresante! — ¿Puedo preguntar cuándo comenzó todo esto? — ¿Te refieres a nuestra crisis amistosa? — Uhm, de "amistosa" no tiene nada, pero si así lo quieres llamar... Venga. — Hace un mes y un poco más. Al principio todo estaba bien, teníamos la mejor amistad del mundo. Salíamos, nos divertíamos, éramos felices. Las cosas cambiaron cuando nos besamos por primera vez. Nunca había besado a alguien antes y si quería hacer los pasos para poder conquistarte tenía que aprender a besar. Y Jin me ayude con eso, pero las cosas comenzaron a ir de mal en peor. Entonces... — Espera — me detuvo Yoongi — Repite lo que dijiste. — ¿Las cosas comenzaron a ir de mal en peor? — repetí dudosa. — No, eso no. Lo de los pasos. Oh no, no lo había dicho. Por favor, Jesús, dime que no dije nada sobre los pasos. ¡Ayúdame! — ¿Que...pasos? — pregunté tratando de pasar desapercibida. — Lo dijiste; "los pasos para poder conquistarte" Si, este era mi fin. Ya no más pasos, no más vida y no más Yoongi. Adiós dignidad. — Lo dije, ¿No es así? — murmuré encogiéndome en mi asiento para desaparecer. — Oh si, y necesito una explicación para eso. — Bueno, creo que no hay vuelta atrás. Así fue como mi penosa declaración comenzó. Le conté todo a Yoongi, desde el día en el que le dije a Jin que me gustaba, hasta el nombre de la página en donde encontré los siete pasos, claro está, evitando algunas partes como las en donde obligué a Jin a que lo siguiéramos para conseguir información sobre él. Mientras tanto, Yoongi era solo oídos, no decía nada más que asentir de vez en cuando. — Entonces... ¿buscaste en una página siete pasos para enamorarme, porque te gustaba? — Bueno, si lo resumes así, sí — respondí. — Esto es... Wow. Es lo más loco que alguien ha hecho por mí. — Y me gustas — dije corrigiendo su "gustaba" anterior. Yoongi rio y negó con su cabeza. A este punto ¿Qué más iba a hacer? Ya todo estaba dicho y hecho, lastimosamente nada cambiaría. — Ay — suspiró — ___(TN), yo no te gusto. — ¿Que? ¿Acaso no escuchaste lo que te acabo de decir? — Por supuesto, y déjame decirte que sirvieron bastante. Pero no soy la persona a la que quieres — puso ambas manos sobre la mesa y se encogió de hombros. — ¿Qué...que estás insinuando? — Quizás, si, "te gusté". Pero no era nada más que atracción. Pero tú sientes algo distinto y muy fuerte por Jin. — No no no, ya te dije que solo somos amigos. A mí no me gusta Jin, y mucho menos le gustaría yo — murmuré lo último. — Mira, ___(TN), haré algo y realmente espero equivocarme. Pero si no es así, prométeme que le dirás a Jin lo que sientes por él — asentí en respuesta. Los nervios estaban de vuelta, pero no sabía si era por lo que Yoongi iba a hacer o por el tema de Jin. — ¿Y qué harás? — Terminar con tu lista de pasos — mis ojos se abrieron más de lo normal debido a la sorpresa. — El último paso es... — Besarte. No, esto no podía estar pasando. ¿Iba a besar a Yoongi? ¿Realmente el momento había llegado? ¿Y qué iba a pasar con Jin después de esto? Mi cabeza daba un montón de giros pensando en tantas preguntas que quizás no tendrían respuesta. Mi estómago estaba doliendo solo por los nervios, no era la misma sensación que sentía con Jin, esta era... Distinta. Qué alguien me pellizque, porque estaba segura de que esto era un sueño. Yoongi, ¿Será que realmente podré besarte y terminar con los pasos? Sexto paso ☑
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR