Especial: FRIENDZONE

4016 Palabras
FRIENDZONE; es un término de la cultura popular que en español quiere decir: zona de amistad, o más conocida como el "Te quiero, pero como amigos". Básicamente se trata de estar enamorado de alguien quien solo te ve como un amigo, entonces tú te quedas con una bola de sentimientos y no sabes qué hacer con eso, más que pretender que estás contento en tu zona de amigos. — Kim SeokJin. Kim SeokJin; 21 años. Definitivamente iba a matar a NamJoon, estaba seguro de eso. Ese día no había hecho más que molestarme para ir con él a la fiesta de bienvenida a los alumnos nuevos de la universidad, ¿Y a mi qué? Yo solo estaba ahí para sacar mi título, no estaba interesado en hacer mucha vida social, aunque coquetear con algunas chicas no me haría nada de mal. De todas formas, Nam me había insistido tanto que acepte ir, ¿Qué más daba? De seguro conseguía que alguna chiquilla cayera a sus pies, me dejaría solo y yo iba a poder volver a la comodidad de mi cama, y quién sabe, tal vez con algunos números nuevos. Pero todo mi plan pareció derrumbarse cuando la vi. Jeans y una top roja que combinaba a la perfección con sus converse, su mirada me indicaba que era nueva y mejor aún, estaba sola. Busqué una y mil formas de llamar su atención de manera indirecta, pero no parecía estar interesada en algo que no fuera la bebida entre sus manos. Al diablo, podía con ella. Me acerqué por detrás logrando que ella se sobresaltara. — Disculpa, ¿Nos conocemos? — pregunté acaparando su atención. — No, creo que no — dios, su voz era preciosísima. — No era una pregunta, era una propuesta — dije haciéndola esbozar una sonrisa. Si su voz era preciosa no sabía cómo definir su sonrisa — ¿Cuál es tu nombre? — ___ (TN) — respondió. Tomé su mano y la besé. — Soy Kim SeokJin, Jin para ti — agregué guiñando un ojo, ella trató de hacer lo mismo pero no pudo y yo sonreí — No sabes guiñar, Wink. — ¿Wink? — Te queda perfecto. Así comenzó mi historia, y si alguien me hubiera dicho lo que pasaría más adelante quizás no hubiera desistido en coquetear con ella para que sólo fuera mi amiga. Kim SeokJin; 24 años. — ¿Qué sucede, Wink? — pregunté a través del teléfono, abriendo una soda en lata. — Necesito que me ayudes a enamorar a Yoongi — dijo en un tono casi desesperado. ¿Yoongi? Ni siquiera sabía quién era, pero de lo que estaba seguro era de que se trataba un chico y eso no me gustaba para nada. Tranquilo, Jin. Wink es tu amiga, solo tu amiga. Ese día había tratado de sabotear indirectamente su misión de enamorar a Yoongi buscando una estúpida página por internet. Si tan solo tuviera sabido lo bien que iban a funcionar sus siete pasos para enamorar. (.❀.) Investigarlo; estuve con ella con absurda ropa negra puesta la que atraía todo el calor de ese día, solo para que ella pudiera conocer más del fantasmín. Impresionarlo; bah, como si ella ya no fuese lo suficientemente hermosa como para impresionarlo. Definitivamente eso le restaba puntos al chico (más de los que ya le había restado por el simple hecho de gustarle a Wink) La llevé a un salón y como si fuera posible, se veía demasiado hermosa, el doble de lo que ya era, porque su belleza natural era el triple de hermosa. Una buena conversación; el paso más estúpido según yo. No, es enserio, ¿Quién está obligado a reírse por algo que no causa gracia, solo para llevarse bien? Wink y yo habíamos tenido un montón de buenas conversaciones (todas reales, nadie se reía solo porque sí) y aún no la veía enamorada de mí. Había soportado todos esos absurdos pasos, pero con el siguiente estaba seguro de que no podría. Era demasiado para mí y mi tonto corazón. Lo peor era que el chico estaría en la fiesta de Nam, ¡Y yo no podía faltar! Conozco a NamJoon desde secundaria, es mi mejor amigo, pero no negaré que las ideas de "enfermarme" para faltar a la fiesta y que Wink me cuidaran se me cruzaron por la mente. De esta forma solo me dediqué a observarla desde lejos. Ugh, que acosador sonó eso. Odiaba la forma en la que la mano de Sugar se encontraba alrededor de la cintura de Wink. No podía quitar mis ojos de ella, pero tampoco podía estar cerca sabiendo que ella coquetearía con él frente a mí. Vi como el chico se iba acercando cada vez más a ella, basta, no podía seguir mirando. Iba a salir cuando oí un golpe seco contra el piso. Wink. Corrí hacia ella, sus ojos estaban cerrados y me pensé lo peor. La mantuve un rato quieta, pero luego comenzó a murmurar cosas sin sentido, ella no estaba inconsciente por el golpe, más bien era por el alcohol. Era hora de salir de este lugar. La tomé en mis brazos dispuesto a sacarla de ahí, pero Yoongi se interpuso en la salida. — Yo me encargo de ella — le dije intentado abrir la puerta. — ¿Seguro que podrás solo? — preguntó haciendo que mi sangre hirviera. ¿Qué se creía este terrón de azúcar? — Siempre hemos sido solo ella y yo, nunca hemos necesitado a alguien más — respondí antes de salir de ahí. Estaba molesto, molesto con Yoongi, Wink y conmigo mismo. Pero vamos, nunca supe que esos pasos iban a dar resultados. — Eres una tonta, ya verás — dije tratando de acomodarla dentro del auto. Rodee el auto para llegar a mi puesto, abroché su cinturón y el mío antes de partir. Escuché a Wink murmurar cosas en voz baja, Ni siquiera tenían sentidos pero sonreí. — Hey tú — le dije sabiendo que quizás ni me estaba escuchando — espero que entiendas esto porque no te lo volveré a decir, ¿Me entiendes? ¿Si? Pues bien. Creo que me gustas, si eso, me guuuusstasss. Pero ¡agh! ¿Por qué solo como un amigo? ¿Por qué no te enamoraste de mí cuando nos conocimos? Todo sería más fácil y tú no estarías tratando de conquistar a ese chico blanco. Todo el camino estuve enojado, tanto con ella, por ser tan linda y tenerme vuelto loco; y conmigo mismo, por ser tan cobarde y no poder decirle lo que estaba sintiendo por ella. — ❀ Estaba molesto, no, estaba enojado. Definitivamente odiaba los siete pasos para enamorar. ¿Por qué tenía que estar detrás de ese chico? Es más, ¿Por qué tenía que estar detrás de un chico? Ella era demasiado para estar detrás de alguien, merecía que ese alguien estuviera detrás de ella, como yo tal vez. — Ugh — Gruñí golpeando mi vaso en la mesa. — Hey, el vaso no tiene la culpa — dijo Soomi riendo — Vamos, ¿Qué ha pasado? — No es nada, tranquila — respondí. Después de todo, era nuestra cita, no podía hablarle de mis problemas. — Déjame adivinar — cantó — Tu problemita lleva por nombre ___(TN), ¿tal vez? — Al momento que dijo su nombre levanté mi cabeza — Lo sabía. — Ella está detrás de un chico, probablemente ahora esté con él y quería sacarle celos. — Bueno, creo que el celoso es otro. — ¿Celoso? ¿Yo? Estás totalmente equivocada — mentí. Por supuesto que estaba celoso. — Jin... Te seré sincera, estoy interesada en ti. Eres un hombre... Wow, increíble. Pero estas tomado, y no estaré detrás de un chico que ya está detrás de alguien más. Así que, no me mientas, y mucho menos me digas que eres tan tonto que no te has dado cuenta de que la chica te gusta. — Okey, no soy tan tonto como para no darme cuenta de que Wink me gusta. — ¡Lo sabía! — chilló emocionada. Extraño ¿No? Hace menos de cinco minutos me había dicho que estaba interesada en mí y ahora festejaba porque le había confesado que estaba detrás de alguien — Oh vamos, SeokJin. No me pongas esa cara de "esta-chica-está-loca", tengo a alguien más en la mira, no te creas el centro del universo. — Puede que no sea el centro del universo, pero debería serlo. Un chico tan hermoso como yo no se ve en todos lados. — ❀ Iba.a.matarlo. Sí, eso iba a hacer. Soomi sostuvo mi mano y me sonrió, al parecer había notado como la rabia emanaba de mí. Salí del auto sin tomar en cuenta la mirada de Sugar y Wink, abrí la puerta para Soomi y caminé junto a ella. Soomi hizo un comentario que pareció no gustarle mucho a Wink, pues está puso mala cara. Yo sólo podía ver lo linda que se veía, pero la ternura de me iba cuando recordaba que se había vestido así para cierto fantasmín. — S-Suga — tartamudeo Soomi junto a mí. — Hey — saludó Yoongi notoriamente incómodo. — ¿Ustedes están saliendo? — le preguntó Soomi a Wink y Yoongi. — No -— respondí yo de inmediato. — No por ahora — completó Yoongi y mi ira se desató. Luego de eso mi vista estaba en rojo, y estaba seguro de que si lo veía hablar una palabra más con Wink, iba a matarlo ahí mismo. Traté de calmarme tomando toneladas de aire frío, y pareció funcionar cuando estaba solo con Wink dentro de la casa. Pero no podía seguir así, porque me importaba más la felicidad de ella que la mía, debía acabar este sentimiento. — Creo que tú y yo estamos haciendo las cosas mal — fue lo que me dije a ella para acabar con todo de una vez. — ❀ Se sentía como si te elevaran al cielo, como si no tuvieras ninguna otra preocupación, como si la voz más hermosa te cantara en el oído, y después, te dejaran caer desde el cielo hasta el duro asfalto, golpeándote con un montón de rocas en el proceso. Si, así se sintió cuando Wink me pidió que nos fuéramos a casa luego de haberme ilusionado con un beso en la playa. Ella estaba dormida a mi lado, en el asiento del copiloto. De vez en cuando la miraba de reojo, y pensaba: realmente no puedo odiar a esta chica. Después de todo, yo me había metido en este mundo llamado Friendzone. La llevaba entre mis brazos. Se veía tan en paz que no quise despertarla para que caminase hasta su habitación, y también me daba tiempo para tenerla cerca de mí. — ¿Por qué me haces esto, Wink? — le pregunté sabiendo que ella estaba dormida. Se me estaba haciendo costumbre hablarle cuando estaba dormida — Todo estaba bien antes, pero las cosas cambian, y quizás, si tan solo Soomi...— si tan solo Soomi no se hubiese dado cuenta de que estaba enamorado de ti, yo estaría fingiendo ser una pareja feliz junto a ella; eso quería decir, pero ella se removió en mis brazos antes de que acabara. Luego de un rato ella se despertó pero le dije que volviera a dormir, dejándola sola en su habitación. (.❀.) — ¡No usamos condón, Jin! ¡No lo usamos! — Chilló Soomi llamando la atención de algunas personas que también estaban comiendo allí — ¿Sabes lo que significa eso? — ¿Qué fue mejor? — pregunté incrédulo. Realmente no le estaba poniendo el cien por ciento de mi atención, mi cabeza estaba en otro lado llamado "Wink World" — No, tonto — dijo ella seriamente. — Significa que hay una leve posibilidad de que tenga algo dentro — apuntó a su estómago. — ¿Crees que te contagió alguna ETS? — ¡Puedo estar embarazada! — nuevamente gritó y todos se voltearon a mirarnos. Por mi parte, yo comencé a decirles "no es mío" junto a una sonrisa, para que no pensaran otras cosas — Te creía más inteligente, Jin. — Lo siento, lo siento. No es mi día — me disculpé. — ¿Por qué tu chica está en una cita con Suga? — ¿Eh? No, ella no ha salido con él. — Oh, entonces no es una cita lo que estoy viendo — de inmediato me voltee para ver a mi Wink riendo junto a Yoongi, y si eso no era una cita, no sé lo que podía ser — L-lo siento Jin, y no sabía que... — No tienes porqué — la corté. Después de todo, ella no sabía que tanto me podía lastimar que Wink estuviera saliendo con alguien. "No me siento bien", esa fue mi excusa para irme lo más pronto posible de allí. No podía soportar seguir viendo como Wink la pasaba tan bien sin mí, o mucho peor, no iba a soportar que me pillara mirándola como un tonto enamorado. Cuando llegué a casa, comencé a reparar algunos autos para mantener mi mente alejada de la chica que se había metido en mi cabeza. Pero como el destino me odiaba, ahora estaba en su habitación junto a ella, luego del fuerte golpe que se dio cuando entró al taller corriendo. — ¿Estás bien? — pregunté preocupado. Era la segunda vez que se golpeaba la cabeza, pero ella reía. — Si. Aunque creo que necesitaré un beso para que deje de doler — Ella se veía tan tierna, que me fue imposible no complacerla. Besé su cabeza dejándome un momento para aspirar su olor a frutas. — ¿Mejor? — pregunté. — ¿Quién dijo que quería un beso en la cabeza? — Ella no acababa de decir eso, no no no. — Estas... — tragó duro y humedecí mis labios — ¿Estas queriendo decir lo que creo que quieres decir? — Tal vez, sí — respondió. Oh j***r, ella no sabía lo que acaba de desatar en mí. Rápidamente me incliné hacia a ella, dándome un momento para procesar lo que estaba pasando. Por fin, después de tanto tiempo, había una señal que me debía que debía seguir adelante con ella. Frenéticos golpes en la puerta hicieron que no pudiera besarla, pero mi felicidad no disminuyó tanto, pues aún tenía mi oportunidad. — Me encargaré de eso. Y seguiremos con esto — dije desde la puerta y con una boba sonrisa fui a abrir la puerta. Una desesperada Soomi saltó a mis brazos apenas abrí la puerta. Su maquillaje de había corrido y sus ojos estaban rojos e hinchados de tanto llorar. Ella no se detenía, y realmente me estaba asustado. — Soomi, ¿puedes decirme lo que está pasando? Ya estoy comenzando a preocuparme — dije limpiando las lágrimas que corrían por sus mejillas. — ¿Re-recuerdas que estos días nosotros…? — preguntó y yo asentí, todo habíamos estado habíamos estado hablando de la extraña relación de ella, y su incidente con el cond… De inmediato mi susto se volvió preocupación, ella no podía... No. Soomi se había vuelto una buena amiga para mí, y verla sufrir de este modo por alguien que no correspondía sus sentimientos, de alguna forma me dolió. — Estoy embarazada — dijo antes de echarse a llorar nuevamente en mi hombro.  — ¿Tú qué? — gritó Wink entrando al lugar. Todos ahí quedamos estáticos por un momento, pero los ojos de Wink se pusieron blancos y ella calló inerte al suelo.  Me desesperé, corrí hacia a ella, su piel estaba tan pálida que pensé lo peor. — ¿Qué le pasó? — chilló Soomi a mi lado. — No lo sé — respondí asustado. De inmediato busqué mis llaves del auto y se pasé a Soomi. — ¿Puedes conducir? (.❀.) — La tomografía no mostro ninguna fractura en la zona craneal, por lo cual descartamos de inmediato una hemorragia interna. Y la resonancia magnética tampoco arrojó alguna lesión en el tejido blando del cerebro — dijo el doctor revisando unos papeles. — Y eso significa... — dije. — Significa que su novia está completamente sana, joven. — No soy su novia — gruñó Wink, pero no le tomé mayor atención. — De todas formas, ella debe mantenerse en observación por una semana. Lo más probable es que tenga leves dolores de cabeza y sea un tanto intolerante a los ruidos muy fuertes, pero fuera de eso, no debería haber ninguna complicación — me entregó una hoja amarilla con un montón de datos en ella y sonrió — Ahí hay algunos medicamentos que le ayudaran con el dolor de cabeza. Si los síntomas persisten luego de una semana, no dude en volver. — ¿Y por qué le dice todo eso a él? No soy una niña — dijo __(TN) notoriamente molesta. — ¿Lo malhumorada también viene con el paquete? — le pregunté al doctor. — Uhm, si, pero tengo el presentimiento que eso no tiene nada que ver con la conmoción. Y al parecer. El doctor tenía razón. Los días pasaban y Wink me ignoraba completamente. Intenté que me hablara de distintas maneras, pero nada, ni una sola jodida palabra, ni siquiera un "cállate". Ella estaba en la cocina; era mi oportunidad. Al parecer seguía molesta por quien sabe qué, así que decidí aligerar el ambiente. — Hey, el plato no tiene la culpa — dije haciendo alusión al sonido que habían provocado los platos mientras ella los limpiaba. Ella no dijo nada, y yo aproveche para acercarme más y pasar mis brazos por su cintura. Y el resto ya lo saben. Ella y yo discutimos, o más bien ella, yo solo estaba tratando de comprenderla. ¿Cómo es posible que ella haya pensado que el hijo de Soomi era mi hijo? Luego me sentí tan valiente que decidí confesarle mis sentimientos por ella, y por fin, ¡por fin!, esperen, déjenme ponerlo en mayúsculas con negrita y cursiva. POR FIN SALÍ DE LA FRIENDZONE Si, señoras y señores, ella había correspondido mis sentimientos, ella me quería, ¡y no como un amigo! — Te amo — murmuré dejando un último beso. Y cuando le dije, fue como si mil kilogramos de plomo hubieran sido quitados de mis hombros — Sé que es muy pronto, pero quería que lo supieras. — Te amo — respondió ella. Estaba contando los segundos para que mi alarma sonara y volviera a la rutina con una Wink totalmente malhumorada y molesta por creer que tenía un hijo. Pero esto era real, y se sentía lo mejor del mundo. La amaba, ella era mi vida, y ella me amaba también; quizás no tanto como yo la amaba a ella, pero de todos modos me amaba. — ❀ Kim SeokJin; actualidad — Siento haberlo citado tan repentinamente, señor Kim — habló la mujer de unos cincuenta años aproximadamente, detrás de un escritorio. — No es problema alguno, ¿Qué ha pasado? — Se trata de su hijo, Yoosun. Estoy al tanto que es solo un niño, pero su profesora me ha dicho reiteradas veces que se pone nerviosa con sus halagos — aguanté las ganas de soltar una carcajada mordiéndome el interior de las mejillas. — Disculpe, señorita — dije aclarándome la voz — Pero debería saber que Yoosun solo es un niño de seis años, aún está en kínder, no creo que le afecte demasiado a una profesora que podría ser su madre. — Si, pero... — Pero espero que alguien con sus tan buenos dotes, como lo es usted, pueda comprender la actitud de mi hijo y encuentre una solución que no lo afecte ni a él, ni a su maestra — Al parecer mi halago resultó bien, pues las mejillas de la mujer frente a mi tomaron un leve color rosa. — Por supuesto, señor Kim. Haré lo que esté en mis manos para mantener esta situación en completo orden. Le envié una de mis mejores sonrisas antes de salir de la dirección, encontrándome con el pequeño niño de seis años, balanceado sus pies. — ¡Papá! — gritó corriendo hacia mí. — Hey campeón, ¿Preparado para ir a casa? — Depende, ¿Me llevarás a caballito y me comprarás un helado? — preguntó dándome una sonrisa. — Oh no, tus sonrisas no funcionan conmigo. — ¿Qué sonrisa? — preguntó sonriendo aún con mayor intensidad. — Ven, súbete — me rendí, poniéndome a su altura para que se subiera en mis hombros. (.❀.) — Y... ¿Me dirás algo sobre tus excesivos halagos hacia tu maestra? — ¡Yo solo le digo la verdad! ¿La has visto? Es fiu — dijo tratando de silbar. — Por Dios, Yoosun, ¡Ella es mayor que tú madre! — Pero mamá también es muy linda, y tú siempre se lo dices. — Quizás es porque... No lo sé, somos adultos. — ¡Pronto cumpliré los siete! — Eres todo un caso, Yoosun — agregué riendo — A parte, creí que tenías novia. — ¡Las tengo! — ¿Oí mal, o acabas de decir "las"? — Miré hacia arriba, encontrándome con la mirada de mi pequeño, este se encogió de hombros y asintió — ¿Tienes más de una novia? Yoosun, se supone que solo debe ser una. — Ow, ¿Y qué hay de divertido en eso? — No sé a quién habrás salido de esa forma. — Mamá dice que soy tu copia. ¿Crees que el bebé también sea como nosotros? — O quizás la bebé — corregí. Si, ya íbamos por el segundo. Mi bella, Wink estaba embarazada, pero aún no se cumplían los cuatro meses y el bebé que no quería mostrarse. Ella decía que era más tímido, todo lo contrario a Yoosun, que a pesar de ser un niño, estaba lleno de sorpresas, como coquetearle a sus maestras o tener más de una novia. — ¿Cómo están los hombres que más amo? — fue lo primero que dijo Wink cuando nos abrió la puerta. — Hermosos — respondimos Yoosun y yo al unísono, enviándole un beso. — Son tan iguales — dijo poniendo sus ojos en blanco. Bajé a Yoosun de mi espalda y este salió corriendo de inmediato, probablemente a su habitación. — Kim Yoosun, no corras por la casa, te puedes caer — gritó Wink, pero nuestro hijo ya había desaparecido. — Tranquila, cariño — dije pasando mis brazos por su cintura, apegándola a mí con cuidado de no apretarla demasiado. — Este niño hará que me dé un infarto — dijo un poco cansada. — Hey, ¿Te encuentras bien? — Uhm, sí. Solo son las náuseas que no me han dejado dormir, pero todo bien — dejé un beso en la punta de su nariz y ella sonrió — ¿Para que necesitaban que fueras? — Eso... Uhm... Nada. Solo Yoosun tuvo un ligero problema con una de sus maestras. — Ay no, Jin. Dime que no ha vuelto a coquetear con alguna. — Si eso es lo que quieres escuchar, Yoosun no ha vuelto a coquetear con sus maestras — besé sus labios y salí corriendo hacia la cocina. Wink entró unos segundos más tarde, su cara no me decía que estuviera muy feliz y traté de aligerarlo enviándole una sonrisa. — ¿Sabes lo grave que es eso? — No, mi sonrisa ya no estaba haciendo efecto — Podrían sacar a Yoosun del colegio, o... o podría formarse un mal entendido y... — Hey hey — la detuve. Tomé una silla y me senté, tirando de mi chica para que cayera sentada sobre mi regazo — Es solo un niño, nuestro niño. Con el tiempo se le pasará, ¿Está bien? — Es tú culpa — dijo haciendo un tierno puchero — Tú y tus constantes coqueteos, quizás no debí dejarme llevar por ti. — Oh, ¿Entonces me dirás qué no te gusta cuando te hago esto? — dije besando su cuello — ¿O cuando hago esto? — pregunté está vez tirando de su labio inferior — ¿O cuando... — No alcancé a terminar y los labios de Wink ya estaban sobre los míos. Podían pasar mil años y jamás me cansaría de sus besos, estaba tan enamorado de ella como el primer día. — Yoosun puede venir en cualquier momento — dijo separando sus labios de los míos. — Él debe estar... — Guay — dijo esa voz que reconocí como la de mi hijo. Wink, en vez de tomárselo a mal, comenzó a reír y extendió sus brazos para que nuestro hijo viniera a nosotros. En estos momentos era cuando me ponía a pensar todo lo que había pasado junto a __(TN), y todo lo que había tenido que soportar para poder estar con ella, ¿Y sabes algo? Volvería a repetir lo mismo, volvería a arriesgarme para conseguir su amor o incluso volvería a caer en la malvada friendzone. Porqué de eso se trata el amor, de conocer los riegos y aun así tomarlos por esa persona especial. Solo recuerda, nadie escoge de quién enamorarse. Cuando el amor llega, simplemente te dejas llevar, pero jamás debes cambiar quien eres realmente, porque quien de verdad te ama, no te cambia, te complementa.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR