Narra Elira - ¿No te pongas así, quieres? ¿Podemos hablar? - tuvo el descaro de preguntarme después de quedárseme viendo como por media hora, literal. -Ahora quieres hablar? ¿Por qué no se te ocurrió eso antes de entrar por esa puerta y gritarme? - le pregunté mirándolo fijamente a los ojos. -Tu problema es que solo quieres hablar cuando te da la gana y las cosas no son así. ¿Entiendes? - -Tu tampoco nunca has planeado sentarte hablar conmigo sobre las cosas que realmente quieres, porque es muy fácil decir que te tengo encerrada, presa, como una rehén cuando es mentira, te sientes a gusto en este hogar, te gusta compartir con mi madre y ya te llevas con mi familia, excluyendo a Alonso porque con el nadie se lleva bien ...- lo interrumpí - Pues de alguna forma tengo que

