Narra Elira Hoy se suponía que tenía que ser un día muy bueno, productivo, con ganas de darle con todas a la universidad, con mucho ánimo y deseo de aprender y sobre todo con el amor de que es la carrera que me gusta, pero no. Me he subido al jeep luego de que uno de mis guardias, Pablo, me abriera la puerta para que nos fuéramos a casa. Y es que, no paro de pensar como imaginé que iban a ser las cosas a como en realidad sucedieron hoy. El mafioso tiene tanta influencia en la universidad que los maestros me tratan diferente a los demás y no quiero eso. Yo quiero ganarme mis puntuaciones por mi cuenta, no porque ningún maestro me la regale, y ya sabía yo que Salvatore metía miedo a cualquier persona sin ni siquiera abrir la boca. ¿Creen ustedes que pude yo tan solo hablar con

