Narra Salvatore -Así me gusta, muy bien - me decía Elira mientras me observaba lavar los trastes. -No lo puedo creer - le dije mirando por donde iba la situación. -Que no puedes creer? ¿Que estés haciendo labores del hogar? ¿Porque tienes dinero, eres muy rudo y nunca antes lo habías hecho? - la escuché decirme mientras ella se encargaba de poner todo el orden en la cocina. -Las labores del hogar sé que no tienen distinción de género. Es solo que nunca antes había tenido el mínimo deseo de hacerlo - emití -Ahora lo tienes? - me preguntó -Pues claro, yo no hago nada sin querer. No recibo ordenes de nadie porque soy yo quien las doy, además nadie tiene que decirme que hacer - le contesté Río a carcajadas -Eso era antes cierto? - preguntó burlona No pude ev

