Narra Salvatore Recién acabábamos de despertar, la miraba atar su cabello a una cola alta mientras se colocaba sus pantuflas. ¿Saben que era lo mejor de todo esto? el antes y el después de las cosas. El cómo me sentía yo. Anteriormente cuando Elira no estaba en mi casa me levantaba lo más tardar a las siete de la mañana y ya a los ocho, estaba en las calles iniciando el día con los negocios y asuntos por atender, no me tardaba nunca en hacer las cosas, no daba vueltas en la cama ni tampoco me cuestionaba a mí mismo si realmente debía ir a trabajar. No me preocupaba a qué hora podía llegar a casa, cuando tardaría en resolver unos que otros inconvenientes ni si alguien me esperaba. ¿Pero y ahora? Me demoraba en ponerme de pie porque me tomaba mi tiempo para verla dormir ya qu

