Narra Salvatore -No me quiero dormir - la escuché decirme entre mis brazos. -Tu siempre quieres andar de traviesa - le dije permaneciendo con los ojos cerrados. Después de que estuvimos enojados y habíamos durado un día completo sin hablar, la nena me había pedido disculpas por lo que me había dicho. Se comportó como la mujer valiente que es, se arriesgó a que yo no reaccionara de la mejor forma y me buscó. Sus palabras habían causado un gran impacto en mi corazón, había hecho que solo me enamorara aún más. - y tú de aguafiestas - me contestó Pensé y analicé aquellas palabras. -Vamos levántate - le pedí para poder hacerlo también. -Qué? ¿No me quieres abrazar? - me preguntó -Te voy a volver abrazar en un instante, estas muy ñoña últimamente. Déjame busca

