Narra Elira Unas caricias en mi cabello me hicieron despertar. Las estaba sintiendo hace rato, pero prefería no levantarme, las disfrutaba bastante, así que tardé en abrir mis ojos para encontrarme con aquel hombre a quien había llamado bestia un montón de veces y justo ahora me parece el más amoroso del mundo. -Te quedaste para complacerme hoy? - le pregunté mirándolo negar con la cabeza -Quería saber que se siente, ahora entiendo todo - lo escuché decirme con la voz muy ronca. -Y que se siente? ¿Qué tal tu experiencia? - le pregunté -Es encantador verte hacer gestos mientras duermes - sonrió Me escondí en su cuello para evitarme la vergüenza. Lo escuché reír a carcajadas -Salvatore! - exclamé su nombre -Que? Trataré todos los días de quedarme hasta que

