Narra Elira La verdad es que me encontraba muy ansiosa, no había visto a Salvatore en el día completo y les confieso que me empieza a intrigar absolutamente todo de ese hombre. Yo sé que podía hacerlo entrar en razón. Por el momento se mostraba que con delicadeza y tratos amables hacia su persona podía cambiar de opinión. Él había analizado que como está muy claro que no me gusta nada por la fuerza y que no estoy dispuesta a quedarme callada, entonces había tomado la opción de ser más pasivo conmigo. La noche en la que se marchaba hacer la dichosa entrega de la cual llegó golpeado me pidió un beso antes de irse, y en la madrugada de hoy me había citado esta noche a cenar. Empezaba a entender que no ganaría nada conmigo por la fuerza. De esta forma creo que podría recuperar

