Entre discusiones y resolución de problemas, nuestra relación comenzó a cambiar. Había momentos de complicidad y risas, y hasta ciertos gestos de preocupación de parte de Liam. Sin embargo, su actitud bipolar seguía presente, y era difícil prever sus reacciones.
Un día, después de estudiar intensamente, decidimos tomar un descanso en el jardín trasero. Sentados en la hierba, disfrutamos de la tranquilidad. Por un instante, olvidé los problemas que nos rodeaban.
De repente, Liam rompió el silencio. "¿Por qué estás aquí, Ada?" preguntó directamente, su mirada intensa buscando respuestas en las mías. Me quedé perpleja, sin esperar una pregunta tan directa. "¿A qué te refieres?" respondí, tratando de ocultar mi sorpresa.
"Sé que hay algo más, algo que no estás diciendo. No eres solo la chica que odia mi presencia. Hay algo más detrás de esos ojos", dijo, revelando una vulnerabilidad que no esperaba de él.
Decidí ser honesta. "Mi vida ha dado un giro extraño desde que llegué aquí. Cosas que no tienen sentido, secretos familiares y ahora, esta extraña conexión entre nosotros. No entiendo por qué te preocupas por mi seguridad o por qué estás ayudándome con esto".
Liam suspiró y se recostó en la hierba, mirando el cielo. "A veces, las cosas no son tan simples como parecen, Ada. Hay cosas en mi familia, en mi pasado, que preferiría olvidar. Pero no puedo. Y, de alguna manera, siento que tú estás atrapada en medio de todo eso".
Sus palabras resonaron en el aire, creando una sensación incómoda. La complicidad y la confianza se mezclaban con el misterio que envolvía nuestras vidas. Ambos llevábamos el peso de secretos que podrían cambiar nuestras vidas.
Al día siguiente, al regresar a la mansión, un aire de tensión flotaba en el ambiente. La puerta principal entreabierta nos recibió, y al adentrarnos, descubrimos la casa en un estado de caos. Jennifer, la madre de Liam, estaba visiblemente angustiada en la sala de estar.
Liam corrió hacia ella, preocupación marcando cada paso. "¿Qué pasó aquí?" preguntó, la ansiedad palpable en su voz. Jennifer, con una mezcla de temor y determinación en los ojos, nos miró. "Están cada vez más cerca, Liam. Se la quieren llevar y están a punto de hacerlo", murmuró Richard, y sus palabras resonaron como una advertencia.
"¿A quién?" pregunté confusa, pero el silencio se apoderó de la habitación. Roger indicó a sus guardaespaldas que me llevaran al jardín junto a Liam. Resistí, pero sus esfuerzos fueron en vano. En el jardín, los guardaespaldas armados se posicionaron detrás de Liam, y la tensión se cortó con un cuchillo.
Comencé a gritarle a Liam, exigiendo la verdad. "Eres un idiota. ¿Por qué no me cuentas la verdad?" murmuré, fulminándolo con la mirada. Intenté acercarme, pero los guardaespaldas levantaron las armas, apuntándome. Mi expresión se volvió seria al ver las armas apuntándome, y la situación se volvió tensa.
"Bajen las armas y nunca más se les ocurra apuntarlas hacia ella, o me encargaré de matarlos uno por uno", pronunció Liam con una voz áspera y dura después de un largo silencio. Instantáneamente, los guardaespaldas bajaron las armas, dejándonos en un silencio pesado. Liam se acercó a mí, tomándome de la cintura y abrazándome.
La mansión estaba sumida en un silencio pesado. El abrazo de Liam se sentía reconfortante, pero también revelaba la gravedad de la situación. El rostro de Jennifer, la madre de Liam, reflejaba una mezcla de preocupación y determinación mientras observaba la escena.
"Explícame qué está pasando", exigí a Liam, aún sintiendo la presión del abrazo. Me soltó lentamente y sus ojos, generalmente llenos de desdén, mostraban un atisbo de preocupación. Jennifer tomó la palabra antes de que Liam pudiera responder.
"Hay algo que debes saber, Ada. Algo que hemos tratado de protegerte", dijo Jennifer con seriedad. "Toda la familia Moretti está en peligro, y tú estás en el centro de todo esto".
Mis ojos se abrieron de par en par, tratando de asimilar la magnitud de sus palabras. "¿Por qué estoy en peligro? ¿Y quiénes están tratando de llevarme?" pregunté, sintiendo una mezcla de confusión y miedo.
Jennifer suspiró y miró a Liam antes de continuar. "Ada, la familia Moretti tiene antiguas conexiones con sociedades secretas y enemigos poderosos. Tu llegada aquí ha desencadenado una serie de eventos que han puesto a todos en riesgo".
"Entonces, ¿quién está tratando de llevarme?" insistí, mirando entre Liam y Jennifer en busca de respuestas.
Liam finalmente habló, eligiendo cuidadosamente sus palabras. "Hay una facción dentro de esas sociedades secretas que busca obtener control sobre ciertos secretos de la familia. Y para hacerlo, necesitan algo que solo tú puedes proporcionar".
Mis pensamientos se volvieron caóticos mientras intentaba procesar la información. "¿Qué quieren de mí?" pregunté, sintiendo el peso de la responsabilidad.
"Tu conexión con los relicarios", dijo Liam, señalando los collares que aún llevaba. "Estos objetos tienen un poder oculto, y tu sangre está ligada a ellos de alguna manera".
"¿Poder oculto? ¿Sangre ligada?" repetí, sintiendo que cada respuesta generaba más preguntas.
Jennifer tomó un respiro antes de continuar. "Es una larga historia, Ada. Pero esos relicarios están conectados a antiguos secretos familiares y a una historia que se remonta a generaciones atrás. Tu madre estaba involucrada en todo esto, y ahora, tú eres el enlace crucial".
La información era abrumadora, y las piezas del rompecabezas comenzaban a encajar de manera desconcertante. "Entonces, ¿qué hacemos ahora?" pregunté, buscando orientación.
Jennifer miró a Liam, quien asintió con seriedad. "Necesitamos protegerte y descubrir la verdad detrás de estos eventos. Pero hay algo más que debes saber", dijo Liam con una expresión grave.
Antes de que pudiera preguntar qué más había en juego, un estruendo resonó en la mansión. Todos nos dirigimos rápidamente hacia el sonido, y al llegar a la sala de estar, nos encontramos con la fuente del disturbio.
Marcus, estaba parado en la entrada con una mirada seria. "Liam, Jennifer, Ada, la situación se ha vuelto más peligrosa de lo que imaginamos", advirtió Marcus, su presencia añadiendo una capa adicional de misterio a la ya complicada trama.