Mis pensamientos vagaron por mil cosas, pero todas iban enfocadas hacia lo que Roberto me quiere decir, según sus palabras, algo debió cambiar, pero ¿Qué? ¿Ya no me ama? ¿Se rindió? ¿Ya no me esperará? Necesito saber que me quiere decir. Llegamos al hospital y entramos a la habitación privada donde esta Ale, el impacto de ver a mi hermana tan pálida y ojerosa me destrozo el corazón, ella da un débil sonrisa y nos mira con mucho cansancio. - Hola. – su débil voz sale con dificultad de su boca y sus movimientos parecen los de un ser etéreo, parece como si este accidente se hubiera llevado parte de Ale. - Hola, hija ¿Cómo te sientes? - Estoy bien, mi pequeña y yo estamos bien. – Ale se tocaba el vientre mientras hablaba. - ¿Ya sabes qué es? ¿Cómo lo supiste? – mi mamá trata de lucir norm

