Mi mente se esta llenando de información y no es fácil de tragarla, es como si me hubieran cambiado a la persona que tengo en frente, si hubiera sabido que Roberto era un sexy europeo, jamás lo habría tratado tan mal, pero a lo mejor no me hubiera enamorado de él por lo que es, si no por su procedencia y no sería amor, solo actuaría como una interesada por tener a un extranjero europeo. - Sabes, esto es impactante, ¡No te conozco! ¡Me siento engañada! ¿De quién se supone que estoy enamorada? ¿Eres qué? ¿Un millonario? ¿Un sicario? ¿Qué eres? – me alejé de él muy alterada, no puedo más con mis nervios - Soy solo yo ¿Quién más podría ser? – Roberto trató de acercarse, pero estoy paranoica. - ¡Déjame! – estoy entrando en una crisis de pánico, siento como me estoy descompensando. - ¡Dios! ¡

