- ¡Andrea! – Justo llegó mi papá, me sentía un poco más tranquila al verlo. - ¡Papá! - Hija, ¿Cómo esta Alejandra? - No sé, mi mamá y Rex entraron hace poco para hablar con el médico. - Mmm… tendremos que esperar a que salga ¿Qué es lo que pasó? – le hice un resumen de lo que pasó y le recalqué como Roberto ayudó a mi hermana, mi papá lo miró, también me fijé bien en su aspecto, él esta con la polera del colegio sudada y con manchas de sangre en la manga izquierda, en la parte de abajo de la misma y en el pantalón, mi papá mostrándose solemne le dice: - Eres muy valiente, en eso eres igual a tu hermano, te agradezco por cuidar a mis hijas. - No había otra cosa que hacer, si todos perdíamos la cabeza Alejandra podría estar contando otra historia. – Roberto es héroe, no hay duda en eso

