En la mente de Jade se repetían como en una especie de mantra las palabras de Kilian “¿No lo sabes? Tu mamá regresó e incluso se presentó ante la oficina de Kerry ¿No te lo contó?”, estaba negada a aceptar esa realidad, ¿cómo era posible que esa mujer apareciera justo ahora? Se preguntó, en ese momento sintió el mundo darle vuelta, la oscuridad la arropó y terminó desplomándose. Kilian corrió a sostenerla, para evitar se golpeara, al mismo tiempo gritó por ayuda. —¡Larry! —llamó. Enseguida apareció el hombre. —¿Qué pasó, señor? —interrogó el joven con preocupación. —Ayúdame a llevarla a una de las habitaciones superiores. Ve a buscar al médico más cercano —pidió Kilian preocupado. El más joven la subió y recostó en la cama, cuando iba saliendo de la habitación, Kilian lo detuvo. —Lar

