28. Un paso mas

1507 Palabras
NARRADOR OMNISCIENTE Dos meses después las cosas empezaban a acomodarse… o al menos a dejar de estar tan revueltas, Bruno estaba más delgado y con la voz casi apagada pero mucho más lúcido que antes pues desde que Reyna se encargaba de sus medicamentos algo había cambiado, ya no tenía esos episodios de confusión ni se dormía en medio de una conversación ahora pasaba las tardes mirando por la ventana observando sus tierras con una taza de té que Reyna siempre le llevaba —¿Y hoy también tengo que fingir que me tomo esto?— preguntó levantando una pastilla entre los dedos Reyna sonrió mientras acomodaba las sábanas —Sí, y no te olvides de escupirla después, Amanda sale de aquí en cuanto te ve meterla a la boca— —Nunca pensé que llegaría el día en que tuviera que fingir para salvar mi vida—dijo Bruno suspirando —Bueno más vale fingir que morirse —respondió ella con tono práctico —Pero ya casi está Bruno, en cuanto puedas ponerte de pie, te llevaremos al hospital para ver cuál es el camino para que empieces a mejor de verdad— Bruno la miró con una mezcla de gratitud y cansancio —¿Y si no vuelvo a caminar?— —Eso lo sabremos cuando los médicos te revisen pero si algo he aprendido— dijo Reyna mientras recogía los frascos del buró —es que mientras haya voluntad el cuerpo obedece— En ese momento entró Liam con una carpeta bajo el brazo y cara de pocos amigos —¿Cómo va todo?— preguntó —Mejor— respondió Reyna —Ya no tiene fiebre ni episodios de confusión— Bruno lo miró con una media sonrisa. —necesito que se cuiden… porque tu madre se va a molestar si se entera que me cambiaron los medicamentos y.. no quiero que les haga mas daño— dijo con preocupación —No pienses en eso ahora— dijo Liam cruzándose de brazos —Esta vez no va a ganar— Bruno tosió un poco y cambió de tema —Gracias por salvarme hijo, sin ustedes probablemente ya estaría dando mis últimos alientos— dijo con tristeza —Perdóname papá, fui tan ciego— le pidió Liam —No tengo nada que perdonar muchacho las cosas pasan como tienen que pasar y al menos ahora tengo esperanza mejor dime ¿Cómo va la oficina?— Liam sonrió con nostalgia y apretó la mano de su padre —Ocupada— respondió pensando en lo tonto que ha sido por años —Julen anda metido en la remodelación de Stone Corp y casi no nos vemos, es mejor así, de ese modo no levantamos sospechas— —Esa chica no se detiene ¿verdad?— preguntó Reyna. —Yo pienso que ni cuando duerme... si es que lo hace— respondió Liam —Su empresa trajo miles de oportunidades a la ciudad, ya están haciendo contrataciones— hablar de Emilia le hizo olvidar su mal humor, era algo que no comprendía, y desde aquella noche el la fiesta de máscaras, hace ya tres meses, no ha estado con nadie mas y eso es algo raro en el — papá, quiero que te prepares porque debes estar en la primera fiesta de nuestra empresa, quizá ese día sea la oportunidad que estamos esperando, ahora debo irme porque no quiero encontrarme con Amanda, se fuerte papá, aguanta un poco mas— beso su frente y salió de ahí con cuidado de no ser visto Mientras tanto, en el nuevo edificio de Stone Corp, el ambiente era completamente distinto, las paredes recién pintadas olían a futuro, Julen supervisaba los últimos detalles con el casco puesto y una taza de café en la mano —¿Ya te das cuenta que esto se está volviendo real?— le dijo Maya entrando con su tablet y una sonrisa —Sí, pero no me lo creo todavía— respondió Julen mirando los ventanales que daban a la ciudad —Hace meses este lugar era un esqueleto y ahora es una firma de inversiones casi lista para abrir— dijo con un toque de orgullo —Ya tengo tres candidatos para el área de análisis financiero— Maya era muy buena para calmar los ánimos y sabia que para Julen era difícil trabajar ahí teniendo tanto recuerdos —¿Y alguno te convence?— preguntó para seguir con la conversación —Uno, pero necesito verlo en acción no quiero a nadie que se esconda detrás de un currículum— Maya le guiño un ojo Julen la miró y sonrió —¿Puedo decirte algo sin que te ofendas?— —Depende— respondió ella riendo —Eres peor que un jefe— y soltó a reír —Eso no es malo— replicó Maya encogiéndose de hombros —Significa que estoy aprendiendo de ti y de Em— Julen continuo riendo bajito —Si sigues así vas a tener tu propio edificio antes de que yo termine este Maya— —Tal vez— dijo ella, mirando su tablet —Pero primero quiero que este funcione— el acercamiento entre ellos se dio poco a poco, pero ninguno quería aceptar lo que empezaban a sentir, Julen seguía en terapia y no quería confundirse y confundir a Maya Stewart por su parte tenía otro tipo de ocupación, llevaba un par de semanas escribiendo mensajes que borraba antes de enviarlos, a veces abría la conversación con Reyna, la miraba en línea, y simplemente cerraba el chat hasta que un día, ella le ganó la partida. Reyna —¿Está muy ocupado o simplemente no quiere hablar conmigo?— Stewart —Pensé que era al revés— Reyna —Yo sí tengo excusa, cuido a Bruno— Stewart —Touché— Después de eso, empezaron a hablar casi todos los días, de cosas simples recetas, música, alguna serie, nada romántico, pero con esa tensión ligera que nadie dice en voz alta, una tarde mientras salía de la oficina Stewart la vio cruzar la calle saliendo del supermercado, estuvo a punto de alcanzarla pero se detuvo a medio camino —Cobarde— se dijo en voz baja. Desde su auto, Reyna lo miró de reojo y sonrió porque sabía que él no se animaba, pero tampoco lo presionaba —Ya caerá— murmuró encendiendo el motor. Esa noche Liam cenaba con Julen y Andrew en casa, Julen hablaba sobre el nuevo edificio, Andrew hacía chistes y Liam apenas comía —Estás muy callado— dijo Andrew abriendo otra cerveza—¿Qué pasa?— —Nada— mintió Liam —¿No vas a decirlo? Si lo guardas se va haciendo mas grande amigo y pronto ya no te va a caber— bromeó Andrew Liam lo miró con cara seria —No empieces, estamos cenando tranquilos— dijo desganado —Aparte esta vez no es solo Emma, Emilia me tiene la cabeza hecha un lío también— Julen se atragantó con su bebida —¿Que hay con Emilia?— quiso saber Julen —Pues que va a haber, que desde que se fue Emma este pendejo no se había interesado realmente por nadie y Emilia se cuela en su cabeza mas de lo que le gusta admitir— respondió Andrew —Vaya— dijo Julen con una sonrisa que ellos no supieron interpretar —y mamá no va a parar hasta terminar de arruinarme !Anda regando por ahí que voy a casarme con Daysi! Y todavía la fiesta que tuve que inventar para darle oportunidad a Reyna de descubrir la verdad ¡Estoy jodido! Pero hay que usar eso para llevarlo a un hospital privado— dijo Liam y los de más asintieron —Ya lo estamos planeando porque primero quiero tener el diagnóstico completo— continuó Julen —¿Estamos?— preguntó Liam dudoso —Supongo que sabes que Maya trabaja en Stone Corp y nos hemos hecho buenos amigos— Liam lo sabia, pero cuando Julen lo mencionó no pudo evitar que Emma regresara a su cabeza, de donde no ha salido desde hace meses —¿Maya sabe algo de Emma?— preguntó Liam si poder controlarse —¡Ah no hermano! No vayas por ese camino, si quieres puedes preguntarle tu, no vayas a intentar meterme en eso— aclaró Julen —La ultima vez que la busque casi me parte la cara en dos— dijo Liam —Lo merecías y.. te fue bien, pudo hacer sido peor— Julen guardo silencio y Liam solo volteó la cara ante lo que dijo Andrew —Volvamos al tema, hay que tener un plan para proteger a Bruno porque cuando Amanda se entere se va a desatar el infierno— Liam suspiró y se reclinó en la silla —Por eso mismo hay que hacerlo bien, sin errores— El silencio que siguió fue largo, pero no incómodo era el tipo de silencio que aparece cuando todos saben lo que está en juego
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR