POV EMMA
No era la chica más bonita de la ciudad pero era feliz con mi vida vivía en un lugar pequeño y mi papá era el alcalde, un hombre recto y querido por muchos muy exigente conmigo, mi mamá… complicada... de esas mujeres que aman desde el control y que miden el valor de su hija por cómo la ven los demás... Éramos una familia decente y tranquila con todo más o menos en su lugar.
Yo estaba enamorada de verdad, loca y profundamente enamorada de Liam Duarte.
Era el hijo del empresario más importante del estado, el típico chico que parecía inalcanzable para alguien como yo pero un día cruzamos palabras y después de eso todo fue como una película o al menos eso creí, él era todo lo que yo pensaba que quería atractivo, educado, inteligente y un poco engreído pero encantador cuando le daba la gana, me hizo sentir especial, me hizo creer que yo era suficiente y cuando me pidió matrimonio no lo dudé ni un segundo.
Nos comprometimos después de un año juntos la boda iba a ser grande, elegante y llena de invitados importantes, mi mamá estaba encantada, mi papá confiaba en él y yo… bueno, yo solo podía pensar en que estaba a punto de casarme con el amor de mi vida.
Hasta que llegó el día... Todo estaba listo vestido, flores, música yo estaba nerviosa como cualquier novia tenía las manos sudadas y el estómago revuelto, pero me sentía feliz, caminé hacia el altar con una sonrisa tonta y cuando lo vi ahí parado tan guapo con su traje gris y su mirada seria pensé que todo valía la pena pero algo en su expresión me dio un mal presentimiento.
No fue hasta que abrió la boca, cuando todos esperaban el “sí, acepto”, que entendí por qué.
-No puedo casarme contigo- dijo, así, sin titubear -lo siento… no puedo unirme a alguien que se acostó con mi hermano-
Primero hubo silencio luego un murmullo que se volvió ruido y después las miradas, todas sobre mí, lo negué ¡por supuesto que lo negué! estaba en shock no entendía nada no podía creer lo que estaba oyendo pero él no me miró ni una sola vez más se giró se fue y el resto del mundo… también.
La vergüenza fue brutal no pude explicar nada nadie quiso escuchar la gente repitió su versión como si fuera la verdad absoluta. Mi mamá lloraba de rabia, mi papá no dijo una palabra y yo… me rompí.. llore toda esa noche en la habitación de mi mejor amiga pero al día siguiente me tocó enfrentar la realidad..
En cuestión de días mi vida cambió por completo la gente me cruzaba en la calle y bajaba la mirada las redes se llenaron de chismes, de burlas y de insultos disfrazados de consejos perdí amistades todas menos una, oportunidades, hasta el respeto de mi propia familia y lo peor es que yo no había hecho nada.
Julen el hermano de Liam negó todo o eso supe.. pero su palabra no valía más que la de su madre, Amanda quien juró haber visto mensajes y escuchado conversaciones, inventado pruebas.. nadie investigó, nadie cuestionó, solo me destruyeron.
Mi papá cayó en una depresión silenciosa dejó de comer, de trabajar y murió seis meses después de la boda fallida, un infarto dijeron, pero yo sé que fue otra cosa... fue tristeza y fue decepción murió pensando que su hija lo había avergonzado y nunca sabré si alguna parte de él dudó de mí culpabilidad,
Después de su funeral, hice las maletas y desaparecí no dejé cartas y no di explicaciones.. solo me fui.
Estuve un tiempo dando vueltas por diferentes ciudades al principio no sabía qué hacer yo no quería comer y claro que no quería hablar con nadie porque llevaba el dolor como un peso en el pecho todo el día, me sentía sucia, invisible y también inútil.
Pero un día me cansé me vi al espejo y no reconocí a la chica que lloraba todas las noches y decidí cambiar.
Empecé por cambiar mi nombre, por que en mi cabeza quería empezar literalmente desde cero y luego a trabajar de recepcionista en un coworking y aunque era poco me daba estabilidad, en las noches estudiaba administración de negocios online también me inscribí en el gimnasio porque no quería seguir sintiéndome débil, cambié mi forma de vestir y me cambié el cabello empecé poniéndolme metas pequeñas como terminar el curso y ahorrar para un auto después mudarme de ciudad y las fui cumpliendo una por una no fue fácil pero las cumplí casi todas, jamás pude borrar ese pequeño tatuaje que ambos nos hicimos, el mío estaba oculto en mis costillas, es una pieza de rompecabezas y en su pecho está un corazón al que le falta una pieza, que es la que está tatuada en mi... eso no voy a borrarlo hasta que cierre ese ciclo, hasta que obtenga justicia..
La empresa donde trabajaba creció, me ofrecieron ser parte del equipo de operaciones luego liderar una pequeña oficina y en tres años ya estaba en otro nivel y mi próxima meta era formar mi propia empresa, me esforcé mucho y definitivamente ya no era Emma Solís, era Emilia Stone una mujer distinta más fuerte más decidida y más libre.
Mi cuerpo cambió, sí, bajé de peso pero no para agradarle a nadie, lo hice por mí me sentía más sana y más activa, tenía una energía distinta ahora el maquillaje se volvió una forma de expresión y no una máscara, la ropa una armadura y mi voz… por fin mía otra vez gracias al apoyo de mi gran amigo Stwart Coleman quien me acompañó desde el momento que empecé a estudiar ya teniendo otro nombre, se volvió mi mejor aliado, me ayudó en todo y estuvo conmigo siempre con el tiempo le conté mi verdad y aún así no se fué, ahorre cada centavo, hasta que después mi sueño se cumplió y tenía mi propia firma de inversiones antes de los 26, Stone Corp creció como espuma y fue entonces cuando supe que era hora de volver, no por venganza, al menos no como la imaginan en las novelas, volví porque había algo dentro de mí que no estaba resuelto era una herida abierta que no sanaba y aunque ya no sangrara yo quería recuperar lo que me quitaron, mi nombre, mi dignidad, mi historia y quería mirarlo a los ojos a él y a todos los que me juzgaron y demostrarles que no me destruyeron.. que sobreviví...
—¿Estás segura Em?— me preguntó Stwart por milésima vez
—Te he dicho que si cada vez que has preguntado Stw, voy a estar bien, necesito ésto— respondí con una sonrisa, el bufó y asintió, siendo el abogado de la compañía y porsupuesto mi mano derecha se quedará a cargo en mi ausencia y yo regresé a mi pueblo esa misma tarde, mi llegada llamó la atención pero mi plan estaba funcionando porque nadie me reconoció, entre hasta la sala de juntas donde ya me estaban esperando y entonces lo vi, Liam Duarte, ya no era el chico elegante con sonrisa encantadora estaba más delgado y más apagado como si llevara años arrastrando una culpa que no lo dejaba dormir yo lo reconocí pero él no me reconoció a mí ni idea tenía... claro, yo ya no era Emma y eso… me dio poder.
La empresa que dirijo está a punto de comprar una propiedad clave de los Duarte él firmará los papeles sin saber que soy yo y sin saber que está entregando parte de lo que le queda… a la mujer que dejó en ruinas pero no se trata de venganza por venganza, es más bien justicia, quiero recuperar mi lugar en el mundo, quiero demostrarme a mí misma que no necesito su perdón ni el de nadie por qué yo no hice nada malo y si en el camino él se da cuenta de lo que perdió… bueno eso ya no es asunto mío... o tal vez sí.