Capítulo 20: Un año más

443 Palabras
Los jóvenes cazadores paseaban a lo largo de la noche, recorriendo cada una de las calles de la ciudad. A Kibou le tomó por sorpresa la petición de Nozomu, sin embargo, acepto. Su compañera; por cada casa por la que pasaban, las veía con anhelo, deseando poder estar ahí. -          ¿cómo era tu vida antes… de convertirte en vampiro?  –Por primera vez desde que conoció a Nozomu, sentía una especie de interés en su voz. Los cazadores tenían frente a ellos la casa de Hanami. Kibou, por inercia y sin percatarse de ello, condujo a Nozomu hasta allá. -          Podría decirse que bastante calmada…  -Se hizo un silencio entre ellos, Kibou estaba buscando las palabras acertadas para expresar sus sentimientos–.  A comparación de ahora, era bastante calmada, si.   -          Ahora tienes la probabilidad de poder morir en cualquier momento, durante las misiones.  –La voz de Nozomu volvía a ser distante, fría. -          Oh, eso también podía pasar en mi vida de antes –dijo Kibou, sereno–.  Solo… no era consciente de ello. -          Pero ellos no tienen que enfrentarse constantemente a los vampiros –recalcó Nozomu, intrigada. Ambos cazadores siguieron su camino hasta que Kibou paro frente a una casa donde había una familia cenando. -          Ellos pueden morir en cualquier momento –continúo hablando Kibou–.  Inclusive ahora, en estos momentos, la niña que esta hablando tan alegremente con su hermana mayor podría morir, o la hermana, o el padre, o la madre… pero no son conscientes de ello; nosotros sí.  –Kibou continuo el camino, Nozomu lo seguía atenta. -          Pero pueden vivir su vida en tranquilidad, en familia, en amor.  –Nozomu se veía afligida. Kibou quedo impresionado tras ver a su compañera de aquella forma. -          Sígueme. Los jóvenes llegaron hasta un supermercado donde Kibou compro dos jugos de cajita. -          Ten. Yo invito.  –Las palabras de Kibou eran gentiles. Sentados en la orilla del andén y perdidos en la inmensidad de la noche, ambos cazadores disfrutaron de aquel pequeño momento-.  ¿Mejor?  – la voz de Kibou siempre era amable. -          ¿cómo sabías que me gustaría? –expreso Nozomu, intrigada. -          Me lo contó Rysu – soltó Kibou entre pequeñas risas–.  Vamos, está a punto de amanecer y no quiero asarme. Después de mucho tiempo, Kibou escuchaba la suave risa de Nozomu. Era cálida. Y desde aquella noche no se volvió a escuchar sobre los vampiros. Los cazadores pasaban sus días entrenando. Kibou invitaba a salir de vez en cuando a Nozomu para mostrarle como era la vida de las demás personas. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR