Ya caía la noche y Hanami seguía entrenando con el arco, estaba perfeccionando una técnica que ella misma había creado. Lo llamaba ataque triple en cadena y consistía en disparar tres flechas de seguidas, pero que discernieran un poco en el ángulo, adivinando los pasos del enemigo y así disparar una cuarta flecha que acabaría con su vida.
Aún le costaba moverse con el arco a velocidades altas y justo su técnica necesitaba de ello, por lo que entrenaba intensivamente cargando con su arco y más peso para luego tener movimientos fluidos cuando solo estuviera con su arma.
Hanami era una chica muy decidida y quería dominar los movimientos del arco a la perfección. Sin embargo, tenía otro inconveniente, solo había practicado con objetos estáticos y así no podría predecir los movimientos de los vampiros.
- Veo que sigues entrenando. –Era Rysu. Estaba desenvainando sus katanas.
- Aún me cuesta moverme con el arco. –Hanami estaba tensa, muy concentrada y hablaba entre jadeos - ¿no deberías estar entrenando a Kibou?
- En teoría. –Rysu estaba estirando todo su cuerpo–, pero Akane lo llamo para realizarle unas pruebas en el laboratorio.
- ¿pruebas?, –Hanami dejo todo lo que estaba haciendo para concentrar su mirada en Rysu.
- Son unas pruebas de sangre. –Rysu ya había terminado de calentar todo su cuerpo–. Creemos que Kibou al haber dominado su sed de sangre en tan poco tiempo, nos podría ayudar significativamente en la investigación que estamos realizando.
- Es para encontrar una cura, ¿verdad?, –Hanami apretaba con fuerza su arco. Buscaba en los ojos de Rysu algo que le diera esperanza y fortaleza.
- Rysu calentaba levemente la cabeza –. ¡Así es! –exclamo con gran esperanza, mientras empuñaba su katana y la elevaba hasta el cielo–, hace mucho que no podíamos avanzar con la investigación. –Rysu había quedado absorta con el paisaje del cielo nocturno.
- ¿por qué? –quiso indagar Hanami.
- Desde que ella murió…, -se hizo un largo silencio en lo que Rysu volvia a hablar– no habíamos tenido otro vampiro cerca.
- ¿ella?
- Rysu paso saliva, empuñando su otra katana con fuerzas– hablar sobre ella no me incumbe. Lo siento. –ahora las dos katanas estaban apuntando hacia el cielo.
Ambas guardaron silencio, hasta que Rysu volvió a hablar, después de tomar un poco de aire.
- Entrena tu técnica conmigo –apunto Rysu divertida.
- Pero te podría lastimar.
- Vas a descubrir porque tengo doble katana. –Rysu la apuntaba con una de sus armas.
- Hanami aprovecho que Rysu estaba tan distraída hablando, que decidió apuntarle con el arco. Para el momento que Rysu apunto con sus Katanas hacía su compañera, Hanami ya había hecho su primer disparo y este rozo por al lado del cachete de Rysu, cortando un mechón de cabello de su coleta derecha.
- ¿apuntarme mientras estoy distraída? –en cuanto Rysu termino de pronunciar estas palabras, solo quedo una cortina de polvo que se había levantado por sus movimientos tan veloces. En un abrir y cerrar de ojos, se encontraba saltando sobre Hanami lanzando su primer golpe con la katana de su mano derecha.
Hanami bloqueó el primer ataque de Rysu con la punta de su arco, pero la fuerza de Rysu obligo a Hanami sostener su arma con ambas manos, esto imposibilitaba en ese momento a Hanami de cargar su arma, pero aprovecho para impulsar a su contrincante lejos de ella. Cuando Rysu se encontraba en el aire, Hanami giro 306 grados, cargando su arco en medio de la vuelta y disparando cuando volvió a tener a Rysu frente a ella.
Rysu aún en el aire bloquea el disparo de Hanami con su katana de la mano izquierda, partiendo la fecha en dos pedazos; para cuando sus ojos cayeron en cuenta, otras dos flechas ya se dirigían hacia ella, sin embargo, Rysu las corto por la mitad sin ningún problema, logrando anticipar la cuarta flecha que venía hacia ella.
En el momento que el pie de Rysu toca el suelo, aprovecha para impulsarse y quedar fuera de la vista de Hanami. Unos segundos después aparece a sus espaldas, preparando su ataque. Este breve momento le da tiempo de reacción suficiente a Hanami para darse la vuelta, quedar frente a ella y esquivar el golpe saltando hacía atrás.
Mientras Hanami estaba en el aire y aprovechando que Rysu aún no había caído al suelo, dispara sus tres flechas consecutivas apuntando en diferentes ángulos, pero no hubo un cuarto disparo. Rysu esquivo cada una de las flechas con una flexibilidad impresionante, quedando parada sobre la mano en cuanto termino de esquivar la última flecha, Hanami al ver la posición en la que se encontraba su compañera, aprovecho para abalanzarse sobre ella, buscando golpearla con el arco en el brazo con el que estaba sosteniéndose. En cuanto estuvo cerca de ella, Hanami fue atrapada por los pies de Rysu que cayeron sobre su espalda y aprisionando su cuello en forma de x con sus katanas, quedando completamente inmóvil.
Mientras Hanami seguía en el aire y viendo que Rysu aún no tocaba el suelo, aprovecho este momento para disparar tres fechas consecutivas apuntadas en diferentes ángulos. Rysu esquivo cada uno de sus disparos con una flexibilidad impresionante, quedando parada sobre una de sus manos.
Hanami noto la posición de su compañero y de inmediato se abalanzo sobre ella, buscando golpear su brazo con su arco para hacerla caer, sin embargo, en cuanto estuvo cerca de Rysu, fue apresada por sus pies que se clavaron en su espalda y su cuello fue inmovilizado por las katanas, formando la letra x.
- Eres demasiado ráp….
Un brazo apareció rápido y bruscamente en el aire, buscando atravesar el pecho Rysu, pero esa velocidad para los ojos de Rysu era demasiado lenta como para lograr hacerle daño alguno, esto le hizo pensar si Hanami o Kibou hubieran sido capaces de esquivarlo con tal facilidad como ella.
El brazo que había aparecido en el aire, desapareció al instante. No se veía nada alrededor, “Esto de seguro es obra de algún vampiro”, pensó Rysu.
- Es un ataque de un vampiro, ¿verdad? –pregunto Hanami alertada, ya de pie, tensionando el arco por si había un nuevo ataque.
- No sabemos si sea solo uno o sean varios. –Rysu estaba alerta, en su posición de ataque, preparada–. Hanami –hablo con seriedad y calma–, ve y avísale a Akane, si es un ataque con varios vampiros nos veremos en problemas.
- Pero tú…, Rysu…
- Yo lo distraeré, por ahora se ve que solo es uno, no hay problema –señalo Rysu, esbozando una sonrisa para convencerla.
- Rysu…
En aquel momento, el vampiro pensó que ambas estaban distraídas y aprovecho para volver a lanzar su ataque. Su prioridad era Rysu, es quien mayor peligro le presentaba; así que se lanzó de nuevo al ataque, buscando atravesar su pecho, pero fue su mano, en un movimiento rápido y casi imperceptible, la que salió volando, acompañada con un chorro de sangre saliendo de ella.
- ¡ve ahora! –ordeno Rysu con suavidad, pero con severidad-, yo estaré bien.
- No me demoro –prometió Hanami y salió corriendo para avisarle a Akane.
El vampiro ahora se había hecho visible. Tenía un aspecto joven. Seguramente tendría unos 20 años. Pelo corto, ojos de color gris y de la misma estatura que Rysu.
- No tenemos porque hacer esto, te podemos ayudar.
- ¡Cállate, maldita humana!, –en la voz del vampiro había una ira inmensa–. Tú qué sabes.
- ¡te podemos ayudar!, –Rysu esperaba convencerlo, tenía esperanza que con la ayuda de Kibou lograrían encontrar una cura.
- Ahora lo recuerdo… -en la voz del enemigo se notaba como crecía la ira–. ¡Tú fuiste quien asesino a toda mi familia hace dos años!
- ¿Cómo puedes recordarme?, ¿cómo me distinguiste? –estaba afligida, sus emociones estaban saliendo a flote.
- ¿cómo olvidar a la chica que tenía dos coletas y asesino a toda mi familia sin escrúpulos? – el vampiro sonreía macabramente–, ya puedo saborear la venganza. – paseaba su lengua por sus labios, dejando caer la baba que le producía imaginar como sería beber su sangre.
El vampiro nuevamente se lanzaba al ataque, esta vez no había desaparecido.
- quiero que me veas a los ojos mientras traspaso tu pecho y bebo tu sangre. – las palabras de este ser dejaron en impacto a Rysu.
Estaba petrificada. Las lágrimas rodaban por sus mejillas y sus katanas habían caído al suelo.
Antes de que Rysu fuera atravesada por el vampiro, la mano que iba a mitad de camino sale volando por los aires. Rysu seguía petrificada y reacciona cuando sintió ese chorro de sangre impregnarse en su vestimenta.
- Si no eres capaz de defender tu vida, dudo que seas capaz de defender la de los demás, Rysu. –en sus palabras no se identificaba ni una sola emoción.
El joven vampiro había quedado en shock, ¿en qué momento llego?, no sintió su presencia en ningún instante. Lo miraba con frialdad, pero sin desprecio, no encontraba sentimientos en su mirada.
- ¡Aún no he sido derrotado! –el vampiro gritaba con todas sus fuerzas, pero no por el odio que sentía, sino por el ardor que le provocó la cortada que le realizo la chica que no tenía ni una sola emoción en su rostro.
El vampiro empezaba a desvanecerse, tras ardor y sufrimiento, su alma estaba siendo consumida completamente hasta llegar a su fin. La chica que ejecutó el corte seguía en la misma posición, sin inmutarse: con su espada mirando hacia el cielo, con una postura rígida y un semblante inquebrantable.
- ¿qué me has hecho? –exigió saber el vampiro con desesperación, en lo que su torso caía al suelo–, se supone los vampiros no morimos hasta que sus armas no atraviesan nuestro corazón.
- ¿acaso no me conoces? – en su voz había desinterés.
El joven vampiro termino por desaparecer antes de poder decir sus últimas palabras.
- Gracias por salvarme Nozomu. –Rysu caía de rodillas al piso, recuperándose del impacto.
- No deberías dejar que tus emociones te controlen en el campo de batalla –hablaba con frialdad–, probablemente estarías muertas si no hubiera llegado. –Nozomu envainaba la espada que había utilizado mientras se giraba–. Dale las gracias a ella.
Sus compañeros estaban ahí; Hanami, Kibou, Akiro, Akiyama y Akane. Todos estaban alertas, pero Hanami y Kibou estaban preocupados por Rysu.