Las patas de Moira al correr se hundían en la tierra por su peso, y fue la primera en llegar al lobo más cercano, que era de colores oscuros, lo tomó en sus fauces con fuerza y lo lanzó sobre un Vampiro que llevaba el uniforme de Jábico, y este salió volando un par de metros. Otro lobo la envistió por uno de los costados, pero el pobre se encontró con una montaña inamovible y ella lo golpeó con una mano con tanta fuerza que sintió como crujieron un par de sus costillas. Los lobos en batalla son un ejército potencial mente peligroso, el enlace mental que sostenían les permitía tener conciencia de la ubicación de cada uno, Moira sabía dónde estaba Alexander, en qué lugar Pedro intentaba abrir un jaula con la ayuda de su prisionero y qué plan tenía Julián para derribar al puro que se le habí

