Dos años después. Todas las estadísticas familiares decían que sería una niña completamente hablantina, pero comenzaba a preocupar a todos. Estaban por celebrar su segundo cumpleaños y aún no había pronunciado ninguna palabra. —Ni si quiera quiso decir qué tema le gustaba más. —Están siendo exagerados. Valentina tuvo problemas de habla y mírenla está bien—comentó Verónica. —Mamá, mi hermana no podía pronunciar. Nuestra hija está casi muda. —Pues, les digo de nuevo; la niña está bien. Es simplemente obstinada, como tú y tu esposa. —Aquí viene la pequeña hada de la familia, la niña favorita de tío Logan. Ellis y Marcela sonrieron al verle acurrucarse en el pecho de su tío, tenía el cabello bastante largo y por elección llevaba casi siempre vestidos, además, le gustaban los colo

