Capítulo 1.

985 Palabras
Aliado - ¡Buen día! -dije entrando a la cocina. - ¡Hola amor! -contesto mamá-. Toma tu desayuno. -Gracias mamá, y ¿Nana? -pregunte -Fue por unas cosas faltantes para la despensa -contestó. -Ah -pronuncie. - ¿Ally? -hablo. - ¿Sí mamá? -pregunte. -Ve por Leo ¿sí? -me dijo y sonrió. -Sip -salí directo a su habitación. - ¿Leo? -llame frente a su habitación cerrada-. Leo -intente y nadie contesto-. ¡Genial! -susurre entrando a su habitación -. ¡Phillip Henderson! -hablé serio. - ¡Buuuu ...! -grito saliendo, de quién sabe dónde. -Que gracioso -dije seria-. Bajá a desayunar Phillip - ¡Allison! -acuso-. ¡No me digas Phillip! -hizo un puchero. -Bueno, pues cuando te hablé, contestas ¿sí? -dije "molesta". -Hum ... alguien amaneció de mal humor -canturreo. - ¡Claro que no! -contesto. - ¿Ah no ?, bueno entonces el señor cosquillas irá por ti -dijo burlón. -No, no estoy para bromas -advertí-. Mejor vamos a ... - ¿A qué? Ally -canto. -No ... Leo ... para ... -decía entre risa-. Ya ... nos caeremos ... ya por favor ... detente ... ya para ... - ¡Genial nos caímos! -hablo. - ¡No! solo estamos recostados en el piso -hablé con sarcasmo. -Jajaja ... ¡Graciosa! -dijo viéndome a los ojos. «No, no hagas eso -pensé -. Me pierdo en tus ojos avellana ... » - ¡Leonard, Allison te bajen! -grito mamá. « Gracias mami -pensé ».  -Bueno ya oíste anda levántate y ayúdame –hable. -Vale, está bien -tomo mi mano-. Listo vamos abajo -dijo ya levantándome. -Vamos -continúe. -Listo mamá -dije entrando a la cocina. -Se demorará ¿eh? -nos acusó. -Fue mi culpa mamá -dijo Leo-. Yo tarde en salir. -Bueno ya, terminen su desayuno, que se hace tarde -sonrió. - ¡Hola mis niños! -saludo Nana entrando a la cocina con bolsas en mano. - ¡Hola Nana! -dijimos al unísono. -Sra. Henderson ya traje lo faltante -se afectaron a mi mamá. -Nana, ¿qué te dijo? -Perdón Betty -sonrió y corrigió-. Ya traje todo lo faltante. -Bueno mamá nos vamos -hablo Leo, después de comer medio plato. -Adiós niños -se despidió. -Adiós Nana -dije-. Adiós mamá -me despedí. - ¿Lista? –Llamo. -Sí -conteste-. ¡Vámonos! -Lista –llamo. -Sí -conteste-. Vámonos -le dijo ya a tu lado. ¿Ya sacaste el auto de la cochera? –Pregunta. -Sí, pequeña –sonrió e imite su gesto-. Vamos, sube –dijo abriendo la puerta del pasajero. -Gracias caballero. -De nada damisela -cerro la puerta, rodeo el auto y subió. -Damisela, ¿en serio? –Pregunte riendo. - ¡Oh bueno !, yo quiero ser amable. - ¿Leo? –Lo llame, después de unos minutos de silencio. - ¿Si Ally? –Contestó, con la mirada fija en el camino. - ¿Te puedo hacer una pregunta? –Dije mientras jugaba con mis dedos. -Me la estás haciendo ahora pequeña –contesto, lo mire y estaba sonriendo. -Bueno si, pero otra –él me miro por un segundo para que siguiera-. Bueno –suspire y tome valor-. ¿Por qué no me parezco a ti? -dije. - ¿Cómo? -Frunció el ceño y yo miro confundido por mi pregunta tan repentina. -Sí, bueno, tu pelo es castaño, y el mío es rubio, tus ojos son color café, y los míos son azules -hable con tristeza. -Bueno ... -hablo, pero callo enseguida, pensando -. Pues tal vez alguien de la familia es así como tú, con el color de ojos y pelo - ¡Oh! pero de la familia nadie es así, y los conozco a todos y nadie –hable. -Oye, tal vez tú eres única –hablo -. Pero sabes, hablamos con mamá, ¿sí? -Está bien –dije un poco más tranquila-. ¿Ya llegamos? - ¡Sorbo! deja te abro la puerta -salió del auto y lo rodeo-. Sana y salva damisela –dijo haciendo una pequeña reverencia. -Gracias caballero –sonreí. - ¿Quiere que venga por ti a la salida? -Sí, claro esta ... -fui interrumpida por una voz. Una voz chillona y estresante. - ¡Ally! –La rubia se acercó-. Amiga -chillo. - ¡Ay no! -dije susurrando-. ¡No soy tu amiga! –Hable con fastidio. -Pero qué ... -calló la rubia-. ¡Hola guapo! -le dejó a mi hermano con voz seductora. -Hola –contesto un poco-muy- incómodo. -Hola, no sé tu nombre, ¿cómo te llamas? -Soy ... –lo interrumpí con una falsa tos. -Ay Allison, ¿por qué interrumpes? -chillo la rubia. -Leonard ella es Danielle, "la porrista" –los presentes e hice énfasis en la palabra porrista. - ¡Ay Ally! -chillo, no grito. - ¿Por qué? - ¡Cómo mar! -chillo Danielle. -Bueno Ally, te dejo pequeña. Nos vemos luego -sonrió y se aleje de la chillona de Danielle antes de que dijera algo más. -Sí, adiós -le dije antes de salir corriendo. -Y amiga que ... -la interrumpí. -No soy tu amiga –grite fastidiada a unos cuantos pasos lejos de ella-. Adiós Danielle. - ¡Asshh! -grito-. Esto no se queda así -chilló. - ¡Lily! -llame a mi verdadera amiga. - ¡Ally! -se acercó a mí-. Pensé que me habías abandonado por la teñida esa -señalo a Danielle. - ¡Ay no! for nothing. - ¿Entonces? -pregunto confundida. -Pues mi hermano me vino a dejar, no sé cómo, creo que su olfato de perra que tiene olió carne buena, y ya sabes sacó sus garras de ... -me interrumpió. -Ally, ¿olfato de perra? ¿Carne buena? -pregunto sorprendida. -Perdón, pero me pongo de los pelos y lo sabes. -Sí, lo sé, bueno entremos -dijo para caminar hacia la entrada. - ¿Y David?, no lo he visto -David era mi amigo y hermano mayor de Lily. -Fue a la facultad de medicina a "estudiar" -dijo burlándose de él. - ¡Oh!, eso es bueno, supongo -dije sonriendo. -Sí, bueno, ¿le preguntaste a Leo de ti? -cambio de tema. -Sí, y me dijo que no lo sabe, pero hablaremos con mi mamá, así que bueno, tendré que esperar. -Bueno si, a ver... -fue interrumpida. -Ally -chillo Danielle. -No me llames así -ordené. - ¡Ay que humor!, pero bueno… -callo-. ¿Qué es de ti Leonard? -cuestiono. - ¿Por qué?, ¿te interesa? -conteste, cuestionando su repentino interés. -Ay que curiosa -dijo burlona. -Bueno aquí la curiosa es otra -hablo Lily. - ¿Y a ti quién te hablo? -pregunto desafiante. - ¡No le hables así! -amenace -. Y si quieres saber, pregúntale a él -hablé molesta y comencé a alejarme. - ¡Ally! -grito mi amiga-. ¡Allison no corras! -No estoy corriendo -susurré. - ¿Ally? -me llamo mi mejor amiga. - ¿Sí? -contesté. - ¿Qué es lo que te pasa? -me pregunto. -Creo que... -suspire-. Creo que me enamoré -dije con la mirada abajo. - ¿Te enamoraste?, ¿de quién? -pregunto. -De... de mi hermano -hable mientras una lágrima resbalaba por mi mejilla.  
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR