Capítulo 11

1098 Palabras
—Ya era hora que despertaras —Dijo el observándome, estaba sentado con Jisoo en su hombro, este al verme despertar de bajo de donde estaba y se deslizo hacía mi. —¿Cuanto dormí? —Pregunté mientras bostezaba. —Una semana —Eso es mucho tiempo, de seguro deben pensar que soy una maleducada por estar tanto tiempo dormida —Dije refiriéndome a la familia de Sifeng, a pesar de que no estemos enamorados, quiero al menos tener una buena relación con su familia y que no sea como con Jiao. —Fueron atacados, no eres la única que durmió tanto tiempo. Te aseguro que mis padres lo entienden y hasta están preocupados porque no despertabas —Me aseguro el y en el fondo me hizo sentir bien. —Esta bien —¿Tu trajiste esta serpiente? —Preguntó mirando a Jisoo— Es muy inteligente y fue quien vino a buscarme para poder salvarlos, si no fuera por el, todos estarían muertos. Supuse que la conocías y por eso te salvo —Explicó mientras la sacaba de encima mío y la observaba detenidamente. —¿Por ser la Princesa del clan serpiente debo conocer a todas las serpientes que habitan en la tierra? —Pregunté y el negó con la cabeza— Estas de suerte, la conozco. Es un viejo amigo y compañero —Lo último lo dije en un susurro pero estoy segura que me escucho aunque lo dejo pasar. —Deberías tomarte tu tiempo para levantarte, imagino que ya dormiste mucho y tienes que bajar a comer, además mis padres quieren verte —Dijo el y yo sentí con la cabeza, se fue con Jisoo en brazos y solo por esta vez no quise replicar pero ya le pediría que me lo devuelva. Es la primera vez que Jisoo no esta a mi alrededor y eso me hace sentir muy extraña, pero de todas maneras intente hacer de cuenta que no pasaba nada, no es que confíe en el pero algo me dice que no va a matar a Jisoo para usar su bilis y hacer medicamentos, confío en que así es. No se porque pero a veces Sifeng me produce una sensación de familiaridad, como si el ya me hubiese cuidado en el pasado. Unas mujeres entraron en la habitación e insistieron en ayudarme a vestirme pero me negué, ahora no me siento cómoda con que otros me toquen y prefiero que la única que lo haga sea Liuxi. Me preguntó como estará, seguro ella sigue durmiendo o sino ya estaría acá cuidándome. Ahora que desperté de ese sueño me doy cuenta de que hace mas de mil años que no veo a Bai. Su esposo murió de vejez hace menos de mil años y ella se fue a vagar por el mundo esperando volver a verlo, me dio un poco de lastima su separación, aunque lo volvió a encontrar hace quinientos años en la siguiente vida pero el destinó volvió a separarlos y ella hasta el día de hoy sigue buscándolo. La amo, la siento como mi hermana aunque ella me diga maestra. Espero que pueda encontrar a su esposo y que esta vez la mortalidad no los separe. Una vez me vestí y me coloqué todos los accesorios, porque soy una mujer independiente, me encaminé hacía donde supongo me esperaba Sifeng y su familia. Esta situación estaba siendo muy difícil y me costaba adaptarme a la idea de casarme con otro hombre, aun amo a Jiao. Me gustaría saber que fue de su vida luego de que me fui, aunque al mismo tiempo no quiero saber que tan feliz fue sin mi. Quiero saber si ha vuelto a reencarnar luego de ese momento, ¿Quien sera hoy? Nunca podré saber eso. Cuándo llegué vi a Sifeng charlando con sus padres y su hermana, vi que les estaba mostrando a Jisoo y hablando sobre el. Me acerqué despacio y no pude ver a Liuxi por ningún lado. El me observó y creó que se dio cuenta de mis intenciones pero intente olvidar todo y centrarme en mi nueva relación con mis futuros suegros, ya tendría tiempo de preocuparme por lo demás. —Majestades, alteza —Dije haciéndoles una reverencia que me fue correspondida. —Es bueno que bajaras —Murmuró Sifeng y yo asentí. —Se que este no es el momento pero... ¿Como esta Liuxi? —Pregunté y los padres de Sifeng dirigieron sus miradas a el. No quiero que me juzguen pero pasamos un mal momento, es necesario para mi saber que mi gente esta bien. —Ella esta bien, solo es cuestión de tiempo para que despierte —Respondió la hermana de Sifeng. —Gracias, me llamó Miyan, siento mucho todos los inconvenientes —Me presenté oficialmente y di otra reverencia. —Soy Alex y tranquila que no es tu culpa, la seguridad es mala —Dijo la chica, parecía tan amable y bondadosa. —Sería bueno ya sentarnos a comer, después querida tenemos que hablar sobre la organización de la boda, la mayoría ya esta listo pero me gustaría la opinión de la novia, mi hijo ya dio la suya —Murmuró la mujer, al final acabó en un susurro. —Claro señora —Dije mientras quitaba a Jisoo de las manos de Sifeng y lo metía en la manga de mi vestido como siempre. —No seas tan formal, puedes llamarnos madre, padre y hermana —Comentó esta vez Alex y yo asentí, vi que no le quitaban los ojos a mis movimientos. —Lo siento, me siento mal si estoy mucho tiempo lejos de Jisoo —Expliqué y todos me miraron, creó que nadie sabía que la serpiente tenía nombre. —¿Jisoo? ¿Es tu mascota? —Preguntó madre y yo sonreí. —Es mas que eso madre, es mi mejor amigo. El ha salvado tantas veces mi vida que no tengo maneras de retribuirle mas que cuidándolo —Dije yo y Sifeng puso su brazo en mi hombro. —Ahora le retribuiremos juntos —Añadió el sonriendo también. Es la primera vez en mi vida que me siento tan reconfortada por parte de otra persona, si bien con Jiao teníamos una hermosa relación, hay muchas cosas que oculte de el y eso causo que no estuviera tan reconfortada por parte de el, habían cosas que no podía decirle. Con Sifeng es diferente, el ya sabe mucho sobre mi y aunque no pueda hablarle de Jiao o de que Jisoo no es una serpiente sino un espíritu de serpiente, aun así me siento acompañada.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR