Los primeros dos años de matrimonio fueron buenos, si bien no hubieron muchos percances todo estuvo bien. Mi esposo decidió abrió su propia clínica y le iba realmente bien, el estaba muy feliz. Al principio con la inversión, la verdad estuvimos bastante mal económicamente, pero gracias a su familia no nos faltaba la comida y yo solo quería que el estuviera bien, era su sueño y quería apoyarlo aunque debiéramos pasar hambre.
Tuve algunas situaciones con la hermana menor de mi esposo, ella esta enamorada de el y nos la hizo difícil al comienzo. Solo se calmo cuando Jiao la amenazó con cortar todos sus lazos con ella, ella entendió que no puede forzarlo pero aún así siempre insiste e incluso le lleva comida o medicinas cuando esta enfermo y dice que soy una mala esposa por no cuidarlo apropiadamente.
¡Ella es solo una oportunista!
Me enfada que quiera engañar a mi esposo, todos en la familia la aman, en especial la señora Xu pero a mi me odia. Ella puede tratarla de madre y yo le tengo que seguir diciendo señora Xu. Pero esto es solo la madre, gracias a Dios si puedo ser familiar con el resto de su familia. Recientemente pude llamar padre al señor Xu, desde antes de la boda tengo permitido llamar hermana y hermano a mis cuñados, eso me hace sentir parte de la familia.
La cosa se salió de control cuando alguien cambió mi bebida por vino de rejalgar, aunque a mi nadie me engaña, se que fue esa envidiosa. Al final no pude evitarlo y volví a mi verdadera forma, esa bebida es la debilidad de los demonios y a menos que tengas muchos años de cultivación, no puedes vencerla. Lo que causa es que tomes tu verdadera forma y tu verdadera naturaleza, normalmente te vuelves una criatura salvaje y agresiva.
¡Eso me paso a mi!
Lo mordí en el cuello sin poder evitarlo y en cuestión de minutos quedo sumido en un profundo sueño. En ese momento me dediqué a curar la herida e intentar que no se viera, no podía desvelar ante todos mi naturaleza demonio pero necesitaba ayudar a mi esposo. Al final fui desplazada por mi suegra, tanto ella como la "hermana" menor de mi esposo, se dedicaron a cuidarlo, me sentí muy mal en ese momento, el es mi esposo. Pero tenía peores problemas ahora.
Algo que no mencioné es que Bai también se caso, un año después que yo con un chico encantador. El era un nuevo empleado de la clínica y no pudimos evitar que se enamoraran y se casaran, aunque el no tiene raíces debido a que es huérfano, aun así decidieron estar juntos. Ella se quedó vigilando a mi esposo y las otras dos mujeres, mientras yo me iba a conseguir el elixir de la vida, solo eso salvaría a mi esposo.
Evite que Jisoo se involucrara, lo conozco desde el nacimientos, el no va a dejar que viole las reglas del cielo para obtener el elixir. Al final llegué a la frontera del cielo y supe que para entrar debía derrotar a los guardias. Invoqué mi espada y me lancé contra ellos, ellos eran fuertes y lograron retenerme por unos minutos, pero me recuperé y lancé mi espada contra ellos. Ellos la esquivaron con un salto y tras usar mis destrezas mágicas, los envíe a la copa del árbol.
—Pagaras muy caro por haber irrumpido en el cielo, maldito demonio —Dijo con odio uno de los guardias, que por cierto era una mujer.
—Ese no es tu problema, solo eres una lacayo —Espeté yo y ella me miro indignada, luego simplemente entré por las puertas del cielo.
Tuve que pasar las puertas del cielo con mucho cuidado, si no eres convocado no tienes derecho a entrar. Esquive a los guardias intentando no ser vista pero eso se volvía muy impredecible. Al final llegué a las puertas del cielo y me lancé al combate con los dos guardias que custodiaban el palacio donde se hallaba el elixir. Pero cuando estaba por entrar; siento que me traslado y al abrir los ojos, estaba fuera de las puertas del cielo.
Frente a mi vi a Jisoo.
—Basta Miyan, ¿Por qué te empeñas tanto en salvar a ese mortal? —Dijo molestó mi mejor amigo
—Entiéndeme Jisoo, lo amo y no puedo dejarlo morir —Le conteste llena de rabia, amaba a mi esposo sin importarme qué era un mortal
—Te voy a ayudar porque no quiero ver cómo te haces daño, eres mi mejor amiga —Suspiró finalmente dándose por vencido
—¿Que harás? —Pregunté llena de curiosidad
—Algo mejor que entregarle mi alma a los lobos —Me sonrió sarcásticamente, ambos sabemos que eso lo iba a hacer yo— Utilizare mi poder para ayudarte a entrar al palacio y así puedas robar el elixir —Finalmente teníamos armado el plan
Jisoo uso su poder para ayudarme a entrar al palacio a escondidas, luego robe el elixir de la vida y finalmente volví junto a mi amigo. Estaba feliz, esto salvaría a mi esposo de esa terrible enfermedad que le ocasione. Abrace a Jisoo con todo mi corazón, estaba agradecida con el por haberme ayudado de esta manera. Yo sé lo mucho que odia mi matrimonio con Jiao, aprecio mucho su gesto. Cuando acabe de abrazarlo, pensaba darle las gracias pero de repente él comenzó a desvanecerse, ya no podía tocar su cuerpo, simplemente lo atravesaba.
—¿Qué te ocurre Jisoo? —Pregunté desesperada, el solo sonrió dulcemente
—Hice un hechizo prohibido, tuve que usar toda mi cultivación para poder mantenerlo. Me temo que perderé mi forma humana —Habló tranquilamente, no dejó de sonreír en ningún momento.
Jisoo es un inmortal muy joven, más grande que yo pero joven en fin. Apenas tiene mil años, si utilizo sus mil años de cultivación se convertirá en una serpiente verde.
—Está bien, no te preocupes, cuídate de ti hasta que puedas volver a cultivar tu forma humana —Le sonreí aunque ya me estaba sintiendo culpable y angustiada. Quería contener mis lagrimas para no hacerlo sentir mal.
—Eso no va a pasar mi reina, hice un hechizo prohibido y mi castigo es que no podré volver a cultivar mi forma humana. Seré una serpiente verde para siempre —Vi una lagrima salir por su trasparente cuerpo, pero no parecía triste sino feliz.
—No Jisoo, esto tiene que ser un malentendido. Tiene que haber algo que podamos hacer, tú no puedes irte de esta manera. No puedes —Solloce sin poder evitar que mis lagrimas cayeran, intente retener su cuerpo para que no desapareciera pero era imposible. Él se desvanecía.
—Tranquila, todo lo que hice fue por ti. Te quiero demasiado, tu felicidad es mi único motivo de vivir y no quiero que te culpes. Lo eres todo para mi —El parecía feliz aunque estaba llorando también, me lamentaba haberlo metido en esto y no sabía que hacer para que no se fuera.
—Te prometo que te tendré a mi lado siempre, te protegeré siempre, te cuidare siempre y nunca te abandonaré. Juro que estarás a mi lado por toda la eternidad —Dije mientras mas lágrimas bajaban por mi rostro. A partir de ahora él estaría a mi lado y no lo abandonaría jamás.
Él se sacrificó por mi y le pagaré entregándole mi vida completa. No importa con quien esté casada, el siempre será mi pequeña serpiente verde que cuidaré con mi vida.
En ese momento abrí mis ojos y vi una habitación con muchos colores rojos, al ver el rostro de Sifeng frente a mi me di cuenta de que estaba en su palacio y su habitación, por eso todo era rojo. Es el color característico de ese clan. Pero por sobre todo me di cuenta de que había sido un sueño, quede inconsciente en combate y soñé con todo lo vivido en el reino mortal. No se como llegué aquí, pero le agradezco infinitamente por sacarme de este sueño.