No es la primera vez que Carola intenta seducirlo. En una ocasión incluso se había presentado en su habitación vistiendo solo una bata tan delgada que dejaba poco a la imaginación. Pero ni siquiera eso había logrado que Ben rompiera su promesa de esperar hasta que estuvieran casados. Ben la aparta suavemente, tomándola por los hombros. Lo hace con delicadeza, tratando de no ofenderla, pero firme en su decisión de mantener la distancia física hasta que su situación cambie oficialmente. Herida por el rechazo, Carola se deja caer en la cama, sollozando con el rostro cubierto por sus manos. Ben la observa, deseando poder evitarle ese sufrimiento, pero convencido de que la única solución es la separación temporal. —Prepara tus cosas, el chofer te llevará —dice finalmente, esperando poner fin

