· En ese momento, llegaron unos autos de donde se bajaron primero, varios hombres vestidos de n***o-escoltas- y luego, del segundo auto, se bajó un hombre mayor, como el señor Rappaport, una señora y dos muchachas jóvenes, hermosas y muy elegantes. La señora Rappaport se levantó diligentemente a recibir a tan importantes visitas. · Charles¡-dijo la señora Rappaport dándole dos besos, uno en cada mejilla, al mejor estilo europeo. · ¿Cómo estás cuñada?-respondió el aludido- · En ese momento, apareció el señor Rappaport con el resto de los primos e invitados que estaban allí. · Francesca¡-continuó la señora Rappaport con los besos y abrazos. · Hola tía¡-respondió Francesca- · Mi querida Adele, pero qué grande estás¡-dijo la señora

