¡Estás loco!

1333 Palabras
No, mil veces no, puedo encontrar un trabajo en cualquier otra parte, no de experta en finanzas como antes, ya que nadie querrá contratar a una ex convicta, pero al menos puede ser de mesera, de repartidora, de vendedora o algo así... Supongo que al menos esos empleos no me pedirán antecedentes, pero jamás podría ir a meterme en la boca del lobo, eso ¡No! - No puedo... - Digo intentando huir del lugar, mientras él toma mi mano y me acerca a su cuerpo. - ¡Hey! Mírame, jamás se van a dar cuenta ¿Tú crees que se fijarán en quién eres? Sólo les interesa tu experiencia laboral y tú eres la mejor, no pienses cosas malas antes de intentarlo. - Me dice confiado, pero mi mente quiere explotar. - ¡No! Definitivamente estás loco. - Me niego rotundamente a ir al lugar más peligroso del mundo para mí, prefiero nadar con tiburones, no puedo ir a meterme al lugar donde está la gente de la que más quiero alejarme. - Conseguí que una amiga te haga la entrevista de trabajo, ella ingresará tus datos, pero con una ligera modificación... - ¿A qué te refieres? - Le pregunto un tanto interesada, pero aún negándome. - A que ahora ya no serás Samantha Prescott, ahora eres Mira Leight. - Habla y sonríe mostrando sus dientes como un niño pillado. - ¿Qué? ¿Por qué usaría mi segundo nombre y apellido materno? - Porque así no vas a mentir con tu nombre y nadie te buscará como Mira, además, tampoco llamarás la atención. - Por favor... Todos preguntan ¿Por qué te pusieron Mira? - Pongo cara de idiota, y es que así lo hace la gente, al menos así lo hicieron Jenn y Dean. - Pero a mí me gusta. - Él sonríe y algo en su sonrisa me ha hecho sentir demasiado cómoda este último tiempo, es como si... Cómo si ya lo conociera, pero eso no está tan bien, ya que él debe estar esperando el momento en que yo me vaya de aquí. Él camina a través del departamento y yo me acerco a él por detrás tomando su mano. - Levi - Digo y él voltea - Quiero que sepas algo... - Dime, sabes que puedes decirme lo que sea. - Me mira y sonríe. - Llevo mucho tiempo viviendo contigo, y no es justo que pagues por mí, así que en cuanto te pague lo que te debo, voy a buscar un apartamento y me iré. - Lo he pensado mucho y es lo mejor. Somos demasiado cercanos y no puedo permitir eso. - ¿A dónde te vas? ¿Cómo que te vas? - Me pregunta sorprendido tomando mi otra mano, no miento cuando digo que algo en él se siente demasiado cómodo, o que en más de una ocasión me he sentido atraída por él, lo sentí desde que me protegió aquella noche en que nos conocimos, lo sentí cuando le querían disparar y él me abrazó, lo he sentido todo este tiempo viviendo con él, no es nuevo que me sienta completamente nerviosa cuando me mira a los ojos o me toma de las manos, así que este toque sólo remueve lo que no quiero sentir, ni por él, ni por alguien más. Ya aprendí la lección, y de la peor manera. - Debo seguir mi camino y bueno, también dejarte en paz, sólo así podrás encontrar una novia que cuide de ti, te seguiré viniendo a ver y podrás visitarme, pero llevamos mucho tiempo juntos y yo... - Y tu ¿Qué? - No me deja terminar y se acerca más a mí, lo que me produce un escalofrío en la espalda sin explicación. - Yo también necesito estar sola. - No, no sola, sin ti. - ¿Hay algo que no te guste aquí o que te moleste? Porque podemos cambiarlo. - Me dice mirando mis ojos. No, Levi, no hagas eso, yo ya he estado en prisión, no es justo para ti cargar conmigo. - No es eso, Levi, es que creo que ambos necesitamos nuestro espacio, eso es todo. - Digo con calma intentando no herir su amabilidad. - Pensé que eras mi hermana menor y que debía cuidar de ti. - Dios, sabes que eso no se siente así para mí. - Si, eso has hecho y ha sido increíble, pero las hermanas menores también debemos aprender a cuidarnos solas. - Me acerco a él y beso su mejilla por instinto, pero algo en mí quisiera mover su rostro sólo un par de centímetros más. - Bien, pero eso no será hasta que recibas tu primer sueldo, así que tenemos todo un mes aún para que te convenza de quedarte conmigo y no dejarme solo. - Su sonrisa nuevamente me engatusa, pero debo detener esto. - Por favor - Digo y él se suelta de mi mano alejándose de mí - Sabes que no estás solo, te he visto esconderte para hablar por teléfono, enviar mensajes incluso cuando estamos cenando y crees que no me doy cuenta, además de que sales muy temprano y vuelves muy tarde, así que estoy segura de que... Sorpresivamente me toma del brazo y me hace girar sobre mis talones para quedar frente a él. - No tengo a nadie, si eso es lo que estás pensando. Además ¿Por qué te importa? - Me pregunta muy serio y tan cerca que casi puedo sentir los latidos de su corazón. - ¿Por qué crees que me importa? - Si, Sam Prescott a pesar de todo lo que le ha sucedido, jamás admitiría que le importa si Levi sale o no con algien. - Lo veo en tus ojos. - Mis ojos hace mucho que no hablan. - Te equivocas, cada vez que te miro puedo ver lo que estás pensado, quizá no te das cuenta, pero siempre te observo. - ¿Por qué te importa? - Carajos, tu Sam interior no deja de aparecer - Se acerca más y mi respiración se detiene - Y eso me fascina. - ¿Qué es lo que... Estás diciendo? - Cada instante más cerca y cada milímetro me está asfixiando. - Que me encanta cuando te enojas. - Ya no puedo respirar. - Levi... - Necesito que te alejes - Dame espacio ¿Quieres? - Coloco mi brazo entre nosotros y me giro, sé que si continuaba así lo habría terminado besando y Levi merece algo mejor. Sigo siendo la misma idiota de siempre, pero algún día él entenderá que es por su bien, yo no puedo darle la vida que él espera, yo no puedo ser la mujer que se permita amar, y todo gracias a la suciedad de esa asquerosa gente a la que alguna vez llamé familia. - ¿Por qué te escondes, Sam? - Porque es lo mejor para ti. - Digo de espaldas hacia él. - ¿Y por qué decides tú lo que es mejor para mí? - Me toma del brazo y me gira para quedar frente a él. - Porque... Porque... Porque eres pequeño y tonto, alguien debe cuidar de ti. - Digo volteando mi rostro para no mirarlo. - No soy pequeño, soy mayor, según tú y yo cuido de ti, no al revés. - Se ríe y se aleja, y si, eso es lo mejor. No podría lidiar con tenerte tan cerca, por mucho que me guste tu olor, tus ojos, tu sonrisa... ¡No! Debes quedarte en dónde estás, que yo estoy bien así. Levi se va a trabajar y yo me quedo para hacer el almuerzo, la noche de ayer, en cuanto llegó del trabajo, me dijo que tengo la entrevista hoy, así que preparo el almuerzo y salgo camino hacia mi destino, no sé con qué me voy a encontrar, pero sea lo que sea, esta vez la vida me tiene preparada para lo que venga. Así que... Aquí vamos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR