Un nuevo trabajo

1371 Palabras
Hoy salí del hospital, Levi lleva mis cosas y hace parar un taxi para que podamos llegar a su departamento que se encuentra al otro lado de la ciudad, está un tanto retirado, pero es una buena oportunidad para que aprenda a hacer las cosas por mí misma. No quiero depender de nadie más, así que intento que Levi no gaste su dinero en mí, si bien me compró unos zapatos y un abrigo, prometí pagar por ellos cuando pueda trabajar. Si, después de todo, debo reconocerlo, este odioso hombre resultó ser una persona increíble, así que debo cuidar su amistad. Pensé mucho en no aceptar lo que me estaba dando, de hecho, me negué, pero él vio mis zapatos y como tenían rasgaduras por las que se filtraban el frío y el agua, me obligó a usar los nuevos, y bueno, ya me prometí que sólo dependeré de él hasta que pueda encontrar un trabajo, en ese momento intentaré pagar por todo lo que ha hecho por mí y me iré, aunque, siendo honesta, ni con todo el dinero del mundo se paga la amabilidad y la compañía. - ¿Sabes una cosa? - Digo mientras pienso en todo lo que ha sucedido en mi vida. - ¿Mmm? - Responde mirando a través de la ventana. - Estoy agradecida de la vida por haber encontrado gente como tú... Y Lolita, que a todo esto, debo ir a verla. - Mi Lolita ¿Cómo estará? - ¿Lolita? - Pregunta él volteando su rostro para mirarme ahora interesado. - Si, a ella la conocí en prisión - Bajo la voz para que el chofer no pueda escucharme - Salvó mi vida más de una vez y en más de una forma, de no haber sido por ella, yo estaría muerta hace mucho. - ¿Por qué dices eso? - No vale la pena hablar de eso, sólo puedo decirte que deseé estarlo muchas veces. - ¿Tanto daño te hicieron? - Toma mi mano y me mira preocupado. - Más del que pensé soportar... Pero mírame - Le sonrío intentando hacer más amena la conversación - Estoy aquí. - ¿Todo eso fue por Moretti? - Eso decían... Que lo hacían para intentar congraciarse con él esperando alguna retribución de su parte, pero nunca supe si a él realmente le interesaba eso, aunque supongo que sí, ya que el tipo era parte de su familia. - No lo creo. - ¿Por qué lo dices? - Porque si ese tipo, que dicen que tiene tanto poder, te quería ver sufrir, entonces habría ido a verte más de una vez para disfrutar de tu dolor con sus propios ojos ¿No crees? - Ouch... ¿Seguro no eres un asesino en serie? - Le pregunto un tanto sorprendida por sus palabras. - Ja, ja, ja... Sólo pienso que, si alguien atentara en contra de una persona a la que quiero, yo no pararía hasta verle sufrir. - Recuérdame jamás estar en tu contra. - Le digo y él sonríe, pero es una sonrisa tierna, este tipo no mataría ni a una mosca. - Y Lolita... ¿Por qué está allí? - Me pregunta. - Bueno... Por defenderse y defender a su familia. - Eso es defensa propia. - Pero la "justicia" no lo ve así. - No existe tal cosa como la justicia, partiendo por la corrupción de los jueces, fiscales y abogados, y siguiendo porque sólo aquel que tiene dinero es capaz de destruir el mundo y no pagar por ello. - Tienes razón, mi caso nadie lo quería tomar por tratarse de... Bueno, tú sabes. El sonido del teléfono de Levi llama nuestra atención, él lo saca y revisa sus mensajes. - ¡Carajo! - Dice de repente y me hace voltear a verlo. - ¿Sucede algo? - Pregunto mientras él mira su teléfono. - No, es sólo que... - Se detiene. - Si no puedes decirme, entonces no lo hagas. - La noticia de tu liberación está en las redes. - ¡¿Qué?! - Pregunto bajito. - No quiero que te preocupes por eso, vamos a hacer nuestra vida como si nada ¿Está bien? - No, no lo está, pero es eso justamente lo que Moretti debe querer. - No creo que fuera Moretti quién dio la noticia. - ¿Por qué lo dices? - Porque aparece justo después del anuncio del aniversario de matrimonio de dos grandes familias. - ¿Quienes? - Dean Cornwell y Jennifer Townsend. - Ah, me lo imaginaba. - ¿Los conocías? - Él fue mi esposo por un par de días y ella era mi mejor amiga de toda la vida. - ¡¿Qué?! Oh... Lo lamento. - No tienes por qué, me alegro por ellos. Nos bajamos del taxi y Levi me muestra el camino hacia su departamento, está ubicado en un lindo condominio con diez pisos, el de Levi está en el sexto, así que subimos por el ascensor y él lleva mis cosas. - Puedo sola. - Digo y él sonríe. - Pero ya no lo estás. Acostúmbrate. - Se burla de mí sacando la lengua en el espejo del ascensor, lo que me hace sonreír. - Gracias por todo, Levi. - Él gira la llave en una cerradura y me muestra su departamento, tiene algo así como sesenta metros cuadrados, es acogedor y se siente como una verdadera casa para mí, sobre todo después de tanto tiempo en prisión. - Es un tanto pequeño, pero es co... - Lo interrumpo. - No, no es pequeño, está hermoso, no tienes idea de cuanto te agradezco todo lo que haces por mí. - Bueno, tú me estás acompañando, la vida solitaria no es lo mío. Además, no deberías estar triste, ellos no son parte de tu vida ahora. - Dice tomando mi hombro, lo que me sorprende, pero no me asusta. - No me siento triste, por el contrario, siento alivio de que ya no estén en mi vida, al fin y al cabo, los dos son iguales. - ¿A qué te refieres? - Me pregunta. - La primera vez que me golpearon en prisión, me tuvieron que enviar al hospital, allí se dieron cuenta de que me estaban envenenando en pequeñas dosis. Si lo pienso bien, sólo Dean podría haberlo hecho, así que estoy feliz de que se haya separado de mí. - Muevo los hombros como si nada me importara, y bueno, así es la vida. - ¿Qué fue lo que te hicieron? ¿Cómo...? - Da igual, ya no importa - Volteo y lo miro sonriente - Ahora estoy feliz de contar con un hermano mayor. - Sonrío ya que esto es nuevo para mí, aunque, al parecer, también lo es para él, pero no lo dirá. - ¿Quién te dijo que soy mayor? - Se hace el ofendido y me mira con un puchero - ¿Acaso me veo mayor? - Me hace reír mientras me guía hacia una habitación con todo blanco, allí deja mis cosas sobre una silla en la esquina y sonríe. - Bienvenida a tu nueva casa. Una sensación extraña me hace picar la nariz y es que esto se siente como si al fin hubiese encontrado un lugar al que llamar hogar. Llevo un mes y medio viviendo con Levi y sólo sé que está tan solo como yo, que ambos somos exiliados de la vida y que él trabaja en una empresa de correos, yo ya me he recuperado del todo y ahora voy a salir a buscar trabajo. - ¿A dónde vas, hermana? - El muy odioso de Levi se ha empeñado en llamarme así. - A buscar trabajo, ya estoy mejor y necesito el dinero, debo enviárselo a Lolita y a la doctora, se los prometí. - Digo tomando una carpeta con hojas de vida y un saco que compré en liquidación para verme presentable. - Te tengo un trabajo, y no creerás dónde. - ¿Tengo que sorprenderme o salir corriendo? - Decídelo tú... Es en Salem, la empresa maderera del grupo Empire. - Dice sonriendo el muy... - ¿Empire? ¿De los Moretti? ¡NO! ¡Carajo!
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