Capítulo 94: Paz impuesta

1104 Palabras

La ciudad seguía vomitando muerte y miedo por cada rincón, como si el apocalipsis fuera un perro rabioso que no sabía cuándo detenerse. Pero en el sótano donde Fernando y Damián firmaron su puto acuerdo de mierda, algo diferente comenzaba a palparse: el frío y tenso aire de una tregua inesperada, una pausa en la guerra que ninguno quería admitir que necesitaban. La noticia había corrido como pólvora mojada: Clara estaba enfurecida y decidida a arrasar con todo sin importar el costo. Pero ni Fernando ni Damián podían ahora darse el lujo de romper la paz, por más podrida que fuera. En este juego macabro, una tregua era una cuchillada a la garganta disfrazada de abrazo. Fernando apareció en la vieja bodega con los ojos hundidos, la cara marcada por las noches sin dormir y el humo de cien

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR