Capítulo 126. Comenzaron las vacaciones y con ellas algunos recuerdos del verano pasado. Oliver estaba avergonzado por oír a sus hijos y Mia se quedaron muda junto a él, ninguno de los dos intentaba siquiera mover un musculo, pues temian que esos jovencitos puedan oír eso también, Oliver había dejado encendido el dispositivo luego de desearle las buenas noches a sus engreídos, y Mia al volver nunca imagino lo que pasaría, ella estaba tan avergonzada que estiro su mano solo para desconectar el micro del aparato antes de amonestar a besos a su amado. A la mañana siguiente, la familia de ocho se cruzaba por toda la planta alta, Oliver transformó su residencia en una enorme mansión. Con tantos hijos eso fue necesario, doña Susan les ofreció la mansión de los Monteverde para que se mudaran, a

