Capítulo 127. ¿Por qué debería probar unas esposas? Todos habían llegado al hangar, el piloto esperaba que cada uno ocupara su lugar para pedir la autorización y salir de ahí, Fernanda al ver a Santiago sentado solo al final del pasillo pretendió caminar hacia él y acomodarse muy cerquita, pero su padre adelantándose a los hechos tomo la mano de su hija y la sentó al lado de su mejor amiga, quien la veía expectante. Isabella levantaba el brazo para que su amiga se siente con ella, Fer se quita los anteojos de sol y sonríe a su padre, la muchachita le guiña el ojo a Salvador y ocupa el asiento al lado de su amiga. Mafer solo mueve la cabeza, nunca se imagino que su propia hija resulte una rebelde sin causa, ella observa a su adorado esposo, tan alto y apuesto y señala el lugar de su lado,

