Puso el teléfono de vuelta en la mesita y siguió besando a Yoshi en el cuello. Katsumi recorrió con sus manos el cuerpo de su marido sintiéndolo como algo conocido y la vez nuevo. Respiró su olor, ese aroma que siempre estuvo ahí, pero que entonces, parecía despertar sensaciones en ella que habían estado dormidas. Hicieron el amor como tenían algún tiempo sin hacerlo. La distancia que se había interpuesto ante ellos, había hecho renacer ese anhelo intenso del uno por el otro, o al menos, así lo percibía Katsumi. La incertidumbre de no tener asegurado el próximo encuentro, había hecho de aquel momento íntimo, una oportunidad que tenía que ser aprovechada al máximo. —¿Qué asunto tienes con Chihiro —susurró Katsumi. Su mejilla estaba tendida contra el pecho lampiño de Yoshi, él la rodeaba c

