Martín Paso a besarla justo antes de salir y la encuentro desnuda y atravesada en la cama, tan profundamente dormida, que ni mis besos son capaz de despertarla, siento el impulso de desnudarme y abrazarla hasta que despierte, pero hay cosas importantes de las que debo hacerme cargo, cómo la reunión con el senador de La Fuente y voy dispuesto a ponerlo entre la espada y la pared. Necesito que tome medidas inmediatas, si Romina se entera que Irina y yo esperamos un bebe, podría ser capaz de cualquier cosa... No arriesgaré a las dos razones que tengo de vivir. Llegó al restaurante dónde me espera Agustín y De la Fuente, me saluda cordial y con esa fachada de hombre de buenas costumbres. - Martín Giordano, hombre... ¿Cómo está tu padre? - Bien, gracias, Señor de la Fuente. - Estoy muy so

