Irina El olor a desinfectante me marea un poco, siempre me ha pasado en clinicas, hospitales y centros médicos, pero hoy se ha acentuado un poco... Martín está nervioso e inquieto, tenemos hora a las 10:30 am., pero estamos aquí desde las 10:05, su ansiedad es demasiada. Me siento en sus piernas, sé que eso lo calmará y entierro mi rostro en su cuello, su aroma me ayuda con el mareo y me bloquea el olor a consulta médica. - Te amo, Preciosa...- Asiento en su cuello, si hablo volverán las náuseas.- ¿Estás bien?. - No me gusta el olor a hospital. - ¿Por eso me hueles...? - Si, te amo también. - Lo sé, Amor...- Lo beso suave en los labios y vuelvo a su cuello. Su mano acaricia mi vientre.- Ya se nota un poco tu pancita...- Sonríe y sus ojos brillan. Es tan hermoso que me escondo de nue

