Cap:07 Emboscada

1373 Palabras
Franco: Despierto al escuchar unos quejidos y miro a Nathalia muy pegada a mí, pero al parecer tiene una pesadilla por sus movimientos y sudor en el cuerpo. - Natanael, Natanael... Escucho su voz quebrada. ¿Quién será Nathanael?.... ¿Será un ex o alguien que ella ama? No término de analizar la pregunta cuando la escucho nuevamente quejarse y removerse violentamente. - Nathalia, Nathalia, despierta. La llamo pero sigue igual, la agarro por los hombros y la remuevo un poco para que despierte. -Nathalia por favor despierta. Le pido subiendo un poco la voz. De pronto abre los ojos asustada y temblando, me mira a los ojos como si quisiera decirme algo... Pero me abraza así de sorpresa, me aprieta contra ella y automáticamente mis brazos la rodean. Le acaricio el pelo y la espalda suavemente hasta que nuevamente queda dormida en mis brazos. Algo interrumpe este hermoso momento y es mi celular sonando, miro la hora y son las 12:30. Miro el nombre y es mi queridísimo amigo Quenan. ¿- Se puede saber a qué debo el honor de que me llames a esta hora? Le digo sarcástico expresándole mi mal humor con mi voz. - Necesito tu ayuda fran.... Lo escucho agitado. ¿- Qué sucede? Digo un poco alarmado. - Una emboscada ... Necesito tu ayuda... Pero rápido... Escucho disparo y su voz agitada. - Ubicación y cuántos son. - Son como unos diez, no se bien... Ya te mando la ubicación ahora. - Bien. Hablo mientras cuelgo el teléfono. Dejo a Nathalia acostada y le tiendo la sábana cubriéndola completamente. Me quedo observandola y por impulso le doy un corto beso en los labios y salgo de ahí a toda prisa con el corazón a mil... No sé por que me puse así... Pero en estos momentos eso no es lo importante. Me dirijo al lugar con cuatro de mis mejores hombres, es un lugar casi desierto excepto por una fábrica abandonada, perfecto para una emboscada. Me pongo un chaleco antibalas y saco mi arma, seguimos directo en el auto que es blindado a prueba de balas. De pronto escucho que nos disparan. ¿- Pero que mierda es? Digo apretando el agarre del auto por la desviación . - Al parecer nos esperaban. Dice Llarel pensativo. - Tienes razón. Le digo observando el lugar - Nos esperaban... Y casi no acabo de decir, cuando siento que el auto es levantado por una explosión. El auto queda baca abajo y mis hombres empiezan a disparar para que el enemigo no se acerque. Por suerte salimos ilesos de este pequeño incidente. Empezamos a salir uno a uno y a disparar a todo lo que sea amenaza para nosotros. Logramos escondernos detrás de un viejo muro que al menos nos cubrirá de algo. Los disparos no cesan y nos vemos obligados a disparar nosotros. ¿- Iván cuantos son? - Son unos 12 señor - lleral tu nos cubrirás los demás vienen conmigo. - Señor no pensarás... -Si ya lo pensé. Digo mirándolo fríamente y él asiente. Salgo del muro y disparo a todo el que se oponga en mi camino, me cubro de vez en cuando y de los demás Llarell se encarga. Cuando están todos en el suelo escuchó una voz. - ¡No tendrás suerte para la próxima Franco de Lucas, me aseguraré yo mismo de asesinarte! Busco por todos lados y no hay nadie y la voz me parece haberla escuchado antes. - Señor, ¿Se encuentra bien? Me pregunta uno de mis hombres. -Si. Les doy una respuesta cortante y miro a todos lados. - Busquen a la gallina de Quenan. (...) -Te lo juro Fran no sabía que era a tí el que querían, de haberlo sabido jamás te hubiera llamado. Dice él poniendo cara de perrito. Lo encontramos ocultado dentro de la fábrica. ¿- Y por qué saliste sin tus hombres? Sabes que es peligroso. - Quería un respiro hombre, quería sentirme libre. - Pues tu libertad casi te cuesta la vida ¿Que hubiera pasado si no hubiera tomado ese teléfono? El se encoje de hombros y mira a la nada. - Estoy cansado de esto Franco.... Muchas veces quisiera ser una persona normal como todos... Pero una vez que entras no puedes salir… Veo como se toma el whisky de un sólo sorbo. - Dime ¿Cómo está Nathalia? Me pregunta cambiando de tema. - Esta bien creo. -Es hermosa ¿No lo crees fran? Me encojo de hombros restandole importamos. -Bueno si no la quieres... La tomaré para mi, espero que no te importe. Lo miro y sólo con pensar ver a Nathalia con Quenan me llena de rabia pero es algo que realmente no me importa ¿O sí? - Haz lo que quieras. Digo colocándome de pies para marcharme. - Espera pero ¿Para donde vas? - A mi casa. - Tan rápido... Quedate un rato más, no vas hacer nada para allá. Pienso en algo y es en los brazos de Nathalia rodeando mi cuerpo...si tengo algo que hacer. - Son las tres de la madrugada Quenan, necesito dormir e ir temprano a la empresa. - Bueno como quieras, adios. -Quenan siempre tan dulce… Menciono con sarcasmo. Salgo de ahí, me subo al auto que están mis hombres y me dirijo a mi casa. Al llegar lo primero que hago es ir a la habitación y tomo una ducha para quitarme el olor a pólvora y demás cosas. Cuando me acuesto y me cubro, siento sus brazos y su cuerpo nuevamente buscando mi calor, pero ahora noto algo. Su cuerpo está desnudo sólo con mi polo. Mierda como podré dormir ahora... Inmediatamente siento mi amiguito levantarse... Fue un error volver, debí de quedarme con Quenan. Nathalia Despierto por el rayo de sol que da en mi cara y me levanto. Me quedo un rato sentada en la cama pensando en todo lo que me ha pasado en menos de un mes... Es una verdadera locura. No veo a Franco por ningún lado de seguro ya se fue para la empresa. Así que me dirijo al baño, hago mis necesidades y me tomo una ducha. Al salir envuelta en una toalla no tengo que ponerme así que decido por una camisilla de el y unos pantalones de dormir. Bueno al menos tiene lazos para amarrarmelo. Bajo los escalones y voy a la cocina por que deverdad tengo hambre. Veo a la misma señora de ayer en la cocina -H...Hola.. Saludo un poco tímida. Ella se voltea a mirarme con una sonrisa - Perdone señorita no sabía que se iba a despertar temprano ahora mismo le preparo el desayuno. - No, no, yo misma lo hago no se preocupe. - Pero señorita... - Nathalia, mi nombre es Nathalia y yo haré mi desayuno, no se preocupe por eso. Luego de charlar un rato con ella y desayunarme no se que más hacer estoy realmente aburrida. Veo un rato la tele, luego la apago, llamo a mis amigos y le explico la situación, claro omitiendo lo de mafia y secuestro sólo que enfermé. Ellos entendierón y quieren verme pero les prometí que los visitaría y les contaría a detalle todo. Luego jugué un rato en mi celular, que por suerte me fue entregado, pero está monitoreado por todas partes. - Hay que aburrimiento. Salgo fuera de la casa y hay cámaras hasta en las ojas de los árboles.... Wao. Veo a uno de los hombres de Franco parado en la entrada haciéndo guardia. Me acerco a el. - Hola. Le digo. El me mira medio raro pero responde a mi saludo. - Hola... No debería estar aquí señorita. - Mmm, es que estaba aburrida allá adentro y no se que más hacer… Dime ¿Cómo te llamas? - Lleral. - Ohhh lindo nombre. -Gracias... Al señor no le gustará vernos aquí hablando si llega, así que le recomiendo que entre. - Ja, yo hablo con quién quiera que venga el a prohíbirmelo. Y hablando del Diablo... Ahí mismo llega, se desmonta del auto con el ceño fruncido y se le puede ver muy enojado... ¿Y a este que le picó? Puede seguirme en i********: como autoragena. Jim?
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