Había pasado una semana y media con la misma dinámica; Christoph no les había dado la oportunidad de hablar, aunque las miradas de complicidad y las sonrisas coquetas estaban presentes cada que se encontraban de frente. Ese día sería diferente, por fin pondrían en acción su plan, y se consolidaría lo que Heinrich y su familia llevaban planeando por años; si todo salía bien, ese día terminaba el Reinado de su familia, para tener un nuevo y maravilloso comienzo, con un nuevo Rey. Sabía que todo saldría bien, Heinrich se había encargado de planificar todo a la perfección; de hecho esos días se habían visto muy poco. Se miró al espejo manchado y roto enfrente de ella; el sencillo vestido color lila que usaba le quedaba muy bello, la hacía lucir sencilla; ya comenzaba a sentirse cómoda con

