Annelise las miró con confusión, y volvió a dirigir su mirada al lugar donde se encontraba esa mujer, pero había desaparecido… —Parece que no encontró lo que buscaba —comentó Evi alzando el cuello y buscando con la mirada. —A veces me da pena —comenzó a comentar Constanz—, siempre ha dicho que es su razón de vivir. —Pienso que algo no está bien con ella —Imiza comentó con ferocidad, mientras se agachaba para comenzar a lavar la ropa—, es ridículo que diga que lo ama, cuando ella no se ama, ni se respeta. —Piensas así porque tienes un hombre que te ama, pero a veces no es correspondido lo que sientes —suspiró Evi. —Te enamoras a cada rato —Constanz rodó los ojos mientras sonreía. —Frederick es especial —ladeó su cabeza y dejó salir un profundo suspiro. —¿Al igual que Heinrich? —

