— Hola amigo, ¿Cómo te sientes ahora? — me ha preguntado Dante, y sin haberme pedido permiso, él se acercó hasta mi cama, y se sentó en la orilla de esta, mientras que me miraba de frente, con él y con mi padre no me quejaba de que quisieran sentarse en mi cama, al final, eran con quiénes yo más solía compartir de la manada. — Un poco adolorido, mi pierna quedó vuelta mierda — le he respondido a Dante. — Entiendo, pero no te preocupes, Betty te ha preparado un almuerzo estupendo, ¿Verdad, Betty? — dijo Dante mientras que al mismo tiempo le sonreía. — Sí, así es, le he preparado su plato favorito; lasaña de carne con pan francés horneado — dijo ella al mismo tiempo en que colocaba la bandeja de la comida encima de mis piernas, al hacerlo, he sentido como la comida estaba fresca, pues pud

