— Ni yo, pero fue idea de los tres venir aquí a pasar la tarde, la verdad era que no quería quedarme encerrado en mi habitación cuando de hecho sé que todos iban a salir, nadie iba a querer quedarse en casa luego de todo lo que nos ha sucedido — le digo. Pero tuve que callarme cuando vi que dentro de la sala de cine, se han apagado las luces, pues la película comenzó. La película terminó dos horas y media más tarde, y tuve que despedirme rápidamente de Belinda porque si madre casi que se la estaba llevando arrastrada consigo de mi lado, me pareció chistoso que así lo hiciera, pues ella debía de estar agradecida en que su hija al menos había aceptado ser la luna de un alfa, y sobre todo, que este ha sido el hijo del hombre lobo al que ella iba a desposar como su esposo. Pero la entiend

