Miro a Dante y a Sheila, y pienso en que debería de seguir estando enojado con ellos, pero no, no podía, no quería permanecer mucho tiempo enojado con ellos, y más aún cuando ellos se han querido tomar el atrevimiento de haber venido a buscarme a mi habitación para pedirme disculpas y querer arreglar las cosas entre ambos. — Está bien, los perdono, al final, y necesito del apoyo de mis mejores amigos como para poder seguir adelante en esto, porque la verdad es que aún sigo en shock, no puedo creer todavía que voy a ser padre... — comienzo a hablar sin darme cuenta de que Belinda ha tenido que volver a subir a las habitaciones para buscar algo que se le ha quedado en la suya, y ella estaba escuchando nuestra conversación desde la parte de atrás de la puerta cerrada. — Sí, lo sabemos, y su

