La fiesta ha comenzado. Hanna y Shirley se encargaron de ser ellas quienes me presentaron a todos sus amigos, todos me han recibido bastante bien, han sido muy amables conmigo, cuando pensé que no lo serían porque no siempre la gente millonaria era amable con quienes no conocían sin saber primero cuál era su círculo social. Pero en cuanto les mencioné que mi padre era dueño de una mansión ubicada en medio del bosque, de inmediato todos pusieron buena cara y quisieron juntarse conmigo. La fiesta comenzó siendo un poco tranquila, se armaron varios grupos de chicos que hablaban entre sí, pero parece que ya todos se conocían y no había un ambiente pesado ni mucho menos incómodo, yo estaba muy a gusto con el lugar, con el ambiente y con la fiesta. La verdad era que no estaba para nada arrep

