Camino y camino hacia el frente hasta que consigo llegar a dónde mis pies querían guiarme; mis pies me han guiado hasta una zona del bosque en la que había un lago, un lago que estaba descansando en aquella madrugada y en el que ni siquiera había peces, simplemente, allí había varios árboles, todos de troncos bastante grandes, altos y gruesos, del cielo no se veía nada porque las hojas y las ramas de estos árboles no es como que se vieran mucho desde mi distancia. He llegado hasta allí, y he sentido de repente que un escalofrío se ha apoderado de mi cuerpo, comienzo a sentir como mi cuerpo se paraliza para quedarse completamente inmóvil, así como si el propio suelo me estuviera impidiendo a mí que me moviera por mí mismo, era así tal cual como si una arena movediza se hubiera apoderado d

