Mia giro en la cama para quedar acostada boca arriba, de forma pesada y dificultosa trato de abrir los ojos, le ardieron por toda la luz que entraba por las ventanas que tenían las cortinas completamente corridas, sentía la cabeza como si fuera un globo, hinchada, grande y pesada, no era como si hubiese tomado en exceso, aquella sensación horrible era muy diferente a la de resaca. Consiguió sentarse en la cama donde había despertado y se llevó la sorpresa de que se encontraba usando solamente braga, por suerte estaba sola, se quedó sentada sufriendo una crisis existencial y es que en aquellos precisos momentos no tenía ni la menor idea de dónde estaba, cómo había llegado a ese lugar y porque no estaba usando su vestido. Le tomó unos muy largos cinco minutos comenzar a recordar de a poco l

