Mia había estado a solas con Giovanni en su momento, había tocado cuánto deseaba del cuerpo del hombre, pero nunca había tenido un hombre completamente desnudo frente a ella, menos uno tan grande como Antoni, su cuerpo con una musculatura envidiable le despertaba mucha curiosidad, sin embargo, tenía algo entre sus piernas que le causaba un poco de bochorno ver y es porque le daba curiosidad, aunque no quería verse como una acosadora mientras lo examinaba. Se dejo lavar el cabello manteniendo la mirada al frente, aunque se sobresaltó ligeramente cuando el cuerpo de Antoni se pegó al suyo, mas no se apartó, porque el roce incluía un abrazo demasiado delicioso como para ponerla nerviosa. Al terminar el baño fue la primera en salir y descolgó una de las batas que colgaban del perchero, le que

