Antoni no esperaba la llegada de la familia Bellini a su casa porque no tenían nada de qué hablar, pero no los iba a correr de su casa solo porque tuviera a Mia en casa, salió de la casa al patio delantero y vio a los tres miembros de la familia muy perdidos en el jardín tan hermoso que había en su casa, pero todo era gracias a su madre pues si por él fuera solo tuviera pasto y algunos arbustos recortados. — ¿Que les pondrán para que las rosas estén así de grandes? — preguntó Camila mientras tocaba suavemente una de las rosas. — Todas las pieles de las frutas, verduras y hasta los cascarones de huevos. — dijo Antoni sonriendo de lado. — Hace un excelente efecto, me gustaría la receta para que mis jardines se vean así de bonitos. — la mujer sonrió amablemente. — Es mi madre quien se enc

