Capítulo 5

1429 Palabras
Capítulo 5 Kate Me levanté temprano para hacer algo de desayunar para todos y después me metí a bañar, me arreglé de prisa y salí a la cocina para desayunar. Ahí ya se encontraba Julianne, que no supe ni a qué hora llegó y también estaba Melody quien no dejaba de llorar. —Buen día, señorita Kate—me saludó—menos mal que usted aun se encuentra en casa. El joven Nathan, salió corriendo hace unos momentos y esta preciosura tiene hambre. —Buenos días, Julianne—respondí—sí es lo que veo. Nathan solo piensa en él mismo, pero ahora mismo prepararé fórmula para esta belleza. Preparé la fórmula para Melody y después, Julianne me ayudó a dársela mientras que yo desayunaba algo rápido. Estaba molesta porque Nathan ni los buenos días me dio y no solo eso, asumió también que yo tendría que cuidar de Melody durante este día pues a la mala, se había ido dejándola a mi cargo y al de Julianne, pero en fin, antes que pudiera decir algo, Julianne se adelantó con una sugerencia. —Señorita Kate, la señorita Emily tenía a una muy buena niñera y creo que le vendría bien que la llamara. De hecho, el joven Nathan antes de irse, me pidió que le pasara a usted los datos para que la llame—dijo Julianne—todo está en la agenda de la señorita Emily, ella se llama Rose Walder. Es una señora muy buena con los niños. —Muchas gracias, Julianne y abusando de tu buena disposición, tengo que pedirte un gran favor—me animé a decirle—ya me tengo que ir al trabajo, me llevaré a Melody, pero no alcanzo a llamar a Rose, por favor ¿puedes llamarla tú? —Claro, sin problema. Le prepararé la pañalera de la pequeña Melody con todo lo necesario para que se la lleve, mientras que usted se alista para ir al trabajo. —Muchas gracias—respondí. En cuestión de minutos, ya estaba de camino con Melody rumbo a mi trabajo, esperando que Lily, no me lo fuera a tomar a mal. Estaba bien que ella quisiera ayudar en todo este asunto, pero de eso a que yo estuviera llevando a Melody al trabajo, era otra cuestión. Llegando allá, la propia Lily nos recibió y al parecer, al menos todo estaría bien. —Hola Kate, veo que vienes muy bien acompañada—dijo sonriéndole a Melody que estaba despierta—esta hermosura, es un encanto. —Hola, Lily—respondí—lo siento, es que Nathan se fue y no lo vi en la mañana y me ha tocado traerla conmigo. Necesitaré que me des los datos de la guardería de aquí, para los empleados. No puedo traerla siempre aquí y eso lo tengo claro. —Desgraciadamente, así es—admitió—sabes que suelo ser justa con todos mis empleados y además el servicio de guardería de la empresa, es de lo mejor. Ya lo verás. No he tenido quejas de nadie, pero solo por hoy pasa a Melody a tu oficina. —Claro y muchas gracias, Lily. —Por nada y Kate, recuerda que todo será cuestión de que te acostumbres, ya sabes a todo esto. Entré a mi oficina junto con Melody y ella, afortunadamente durmió un rato. Eso me permitió que trabajara en la edición de unas fotos que tenía que entregar para ese día por la tarde a un cliente, pero después de un rato de calma, vino la tempestad. De la nada, Melody empezó a llorar y al tomarla entre mis brazos, fue lo peor, ya que ella lloraba con más intensidad. Traté por unos momentos de calmarla, lo que fue inútil y entonces, Brandon el chico nuevo llegó riéndose a mi oficina. —Señora Kate—dijo en tono de burla—veo que no se le da bien, esto de ser madre. Vamos, dame a la pequeña. Veamos lo que está mal con ella. —Brandon, por favor—me indigné—ahora no estoy para tus bromas de muy mal gusto, esto es demasiado complicado para mí. Melody, no deja de llorar y no entiendo lo que está mal con ella. —Pueden ser muchas cosas—él la tomó en brazos—pero, en base a mi experiencia con mis hermanos menores creo que se ha hecho del pipí o pudiera ser que de algo más. —De acuerdo, no tengo idea de como se cambia un pañal—dije un poco afectada—Nathan es quien se ha encargado de eso. —Ven, te voy a enseñar. Muy a mi pesar dejé que Brandon me ayudara y debo decir que fue un alivio para mí. Yo no tenía idea de como hacer aquello, pero él ya tenía práctica y me dejó sin palabras, la forma en que él cambió a Melody y después me dijo que debía darle otra fórmula. Sin duda, todos necesitamos de todos. —¿Lo ves? No es tan difícil—me dijo—tienes que hacerlo tú, la próxima vez. Ya que te espera un buen tiempo de hacerlo. —Claro, muchas gracias y sí, tendré que hacerlo yo, la próxima vez. El resto del día en la oficina fue muy tranquilo y al menos, el cliente al que le entregué las fotos que teníamos pendientes, no se molestó porque tuviera ahí a Melody. Llegada mi hora de salida, volví con ella a casa y al llegar, me encuentro con una escena muy desagradable en plena sala. —Hola, Katherine—me saludó Nathan—hola Melody, preciosa. Espero que esta mujer, te haya cuidado bien. —Buenas noches—dije molesta—pues, ha llegado sana y salva que es lo que importa. Aunque a juzgar por como te comportas, veo que no te interesa tu sobrina. —No seas grosera—me rebatió—estoy muy bien acompañado y ahora dame a Melody, es mi turno de cuidar a mi bella sobrina. Nathan me arrebató a Melody y se la llevó a sentarse con él y con esa mujer. Julianne, se encogió de hombros y ambas entramos a la cocina, en donde no pude evitar sentirme muy alterada y ella lo notó, pues de inmediato me preparó una infusión para los nervios. —Llegaron hace rato—me informó—a mí tampoco me parece esto, pero es lo que siempre hacía el joven Nathan en su casa, llegaba con mujeres hermosas todo el tiempo. —Tú lo has dicho, Julianne—dije dándole un trago a la infusión—pero, sucede que aquí es la casa de Melody y la tiene que respetar. No puede traer aquí a sus múltiples mujeres y tampoco lo pienso permitir. —Dele un poco de tiempo, señorita Kate—me aconsejó—esto es nuevo para ambos y creo que les tomará tiempo en acoplarse. —Eso es cierto, pero no pienso ser yo la que tenga que lidiar con todo—dije alterada—la custodia es de ambos y sobra decir que, si él está trayendo aquí a sus mujeres, lo único que pasará es que servicios sociales, terminará por quitarnos a Melody. Lo siento, pero alguien tiene que educar a este tipo. Bebí lo que restaba de la infusión de golpe y después, salí decidida de la cocina y me presenté en la sala, donde Nathan dejó recostada en su cuna a Melody, para seguir en lo suyo con esa mujer, hasta que fue ella misma quien me vio y se dio cuenta que tenían compañía. —Nathan, guapo, ya no estamos solos—dijo ella—aquí está esa mujer. —Esa mujer tiene su nombre—dije enojada—y sí, aquí estoy y te pido de favor que te retires. Esta no es la casa de Nathan, es la casa de su hermana Emily y de su hija Melody y tu presencia aquí es totalmente inadecuada. —Katherine, estás demente—saltó Nathan a defender a esa mujer—Celina es mi invitada y tú no tienes porque decirle nada, es la casa de mi hermana. —Tú eres el que no tiene derecho de traer aquí a todas tus mujeres, es la casa de tu sobrina, ten respeto por la memoria de Emily—le exigí y abrí la puerta para que se fuera esa mujer—no ha pasado nada de tiempo cuando ya estás metiendo mujeres a su casa. Pero claro, tú no tienes y nunca has tenido respeto por nadie.
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