Capítulo 5. *Boda. *Anaya Harper. Sentí que estaba segura, podía ver en sus ojos que me amaba, que yo era su vida como él la mía, y por ello no lo detuve, mi cuerpo se estremecía en sus brazos mientras entraba de espacio en mí, me hacía sentir tan bien, me acariciaba el cabello mientras me besa, me hace suya en todo el sentido de la palabra. Desde ese momento todo cambio para nosotros, lo hacíamos con más frecuencia, no podíamos resistirnos y eso nos llevó a mi primera consulta con la ginecóloga dónde me mandaron mis anticonceptivos inyectados, eso nos dio el camino libre, lo hacíamos, en la cama, en la ducha, la cocina, la sala, cada rincón, sin duda nos deseábamos con tantas ansías que era cada vez más intenso, más agresivo, me encantaba y todo lo que él me enseña es la gloria.

