MADISON Trato de acostumbrarme a este espacio que ahora también es mío. Todo está impecable, con una elegancia minimalista que parece gritar "Christian Sinclair" por todos lados. Respiro hondo y me pongo de pie. Aún tengo mucho por explorar. —Clara —llamo a mi secretaria, quien aparece al instante con una sonrisa profesional—. ¿Podrías mostrarme la oficina y explicarme un poco sobre el funcionamiento interno? Es mi primer día aquí, y necesito ponerme al tanto. —Por supuesto, doctora Sinclair. ¡Acompáñeme! —responde con entusiasmo. Seguimos un recorrido que comienza en los departamentos clave. Clara me explica cómo cada área está conectada, y me entrega un panorama general. Finalmente, volvemos a mi oficina, donde me entrega una carpeta que Christian ha preparado para mí. —Esto contien

