Capítulo 6

1189 Palabras
————————————————JASON———————————————— He quedado preocupado por mi amiga Alexa últimamente ha esrado muy alborotada. No entiendo las necesidades sexuales de esa mujer. Ahora resulta que aceptó ser amante de su vecino. No sé que hacer con ella. No sé por qué la vida no me ha querido quitar el amor que siento por ella, he intentado amar otras mujeres pero no he podido. Lo único que he querido en esta vida ha sido Alexa, un amor imposible que me ha ido arrastrando a un profundo abismo. Fui directo a su casa a consultar que las cosas estés bien. Su esposo conmigo siempre ha sido muy amable confía en mí ciegamente. Teodoro siempre ha lucido ser un buen hombre y he sentido pena por él. A una izquierda de llegar rumbo a mi destino vi a Pablo y a Tomas parecían estar preocupados, en mí nació la curiosidad de saber que ocurría. Estacioné mi auto cerca de ellos para saludarlos y saber de sus preocupaciones. Estos me vieron y se sonrieron. Salí del auto y me acerqué a ellos. —Buenos días caballeros —los saludé mientras yo caminaba hacia ellos. —Buenos días Jason —contestó Tomas. —Buenos días —respondió Pablo —. ¿Qué te trae por aquí? —Vine a visitar a mis amigos —respondí mirando a Pablo. —¿No vendrás a ver a nuestras mujeres? —preguntó Tomas. Alcé una ceja y miré a Tomas. —Tomas no me interesa salir con una mujer casada —respondí tajantemente. Se rio Tomas. —Lo sé pero aquí eso está de moda meterse con el vecino o la vecina —comentó Tomas. Miré a Pablo y él asintió. Me sorprendió lo que escuché. Pensé en Alexa, en Noel, en Paola y en Teodoro. —De hecho hay una tensión por este vecindario desde hace días, no sé sabe quién coge a quien —confesó Pablo —. Estamos en suspenso Jason. Y más por la confesión del cartero que fue atropellado, pidió ser trasladado. Quedé estupefacto, hay testigos que es peor. —¡Oh por Dios! Esto no está bien que digamos por aquí —dije. Miré al suelo pensando. «Esto se está poniendo feo» —En fin esto es lo que estamos viviendo —concluyó Tomas. —Me retiro —retorné a mi auto, encendí el motor y parquée frente a la casa de Alexa. No tuve necesidad de tocar la puerta porque Teodoro la abrió saliendo con su perro al parecer para pasearlo. Nos dimos un abrazo fuerte de amistad. Y se marchó, me dijo que regresaba luego. Entré y Alexa estaba viendo televisión, la apagó cuando me vio entrar. —No tienes por qué apagarla —dije mientras caminaba hacia ella. —Tú estás aquí tengo que ponerte atención —contradijo. Me acerqué más a ella y le toqué la panza. —Ya se te está notando lo del embarazo. —Sí y estamos felices. Ambos sonreímos. Después la miré seria por lo que Tomas y Pablo me habían dicho. —Alexa —mencioné, ella puso su atención en mí atentamente —. Hay unos rumores que rondan por aquí que no me gustaron. —Olvídalo, no tiene importancia. —¿No tiene importancia Alexa? Eso es señal de que lo pueden descubrir en cualquier momento. Te imaginas del problema que se podría armar. Eres mi amiga y no quiero que te involucres en problemas de infidelidades —le aclaré. Alexa se levantó y se movió hacía la sala, yo la seguí. —Ah ¿No quieres escucharme? —refuté. —Ya yo decidí ¿Está claro? —sentenció. Se escuchó el timbre sonar y ella fue a abrir la puerta. Vi a Paola que entraba con una sonrisa muy descaradamente. Nos miraba a ambos como sospechando de que había una incomodidad entre ambos. —Uf que tensión se mueve entre ustedes —dijo Paola se sentó en el mueble —. Cambien esa cara yo estoy aquí. —Que yo sepa tú no eres mi amiga que digamos, sólo eres una conocida —le contesté. Se rio. Se puso la mano en la boca. —Ay disculpa Jason por ofenderte señor frustrado y fracasado —mencionó Paola con sarcasmos. Me tensé, ella conocía mis sentimientos hacia Alexa y se burlaba de mí constantemente por eso. —No tienes clase moral para hablarme en mi propia cara —demandé. Se rio. —¿Ah no? —volvió a reír —. Le diré a todos de quien estás enamorado y verás como tu linda amistad con esa mujer casada se derrumbaría en granos. Verás como quedarías en vergüenza frente a tus sentimientos. —No te permito que te metas en mi vida privada —mascullé. —Si me buscas, me encuentras precioso —se levantó y me dio un beso en la mejilla —. Lástima que esa mujer casada no sea yo, porque si hubiera sido yo, te estaría devorando entre mis brazos. Miré a Alexa y la vi sorprendida. Paola se apartó de mí y se retiró, supuse que era a la habitación donde se encuentraba con su amante. Miré a Alexa y ella conservaba su miraba en mí. —Está mujer te podría meter en problemas —le advertí. Alexa no dijo nada, caminó hasta la ventana, observaba hacia fuera con la mirada lejana. —Alexa —la llamé —. No quiero hablar del asunto de la mujer que me gusta, así que te pido por favor de que no me preguntes sobre ese asunto. —Tú siempre hace caso omiso de tus sentimientos. Te entiendo. No tienes que hablar sino quieres —me recalcó. La miraba desde mi punto, se veía tan dulce y tierna, acariciaba su panza. No sabía hasta cuando la estaría amando, para mí lo más importante era de que ella fuera feliz. En el fondo sabía que su matrimonio no terminaría bien. Quizás por eso, mi corazón aún tiene las esperanzas de que algún día sea para mí. Alexa se sentó y me invitó a sentarme a su lado. —Teodoro está paseando el perro ¿te haz puesto a pensar de lo que él pensaría su viera a Paola con un amante? —No. De hecho me salvaría de esa tipa. Pero del otro no sé cómo me lo quitaría —respiró. No entendía a estas personas, teniendo a alguien en su casa que los quieren y andan en búsqueda de calor. Percaté de que Teodoro tardó un rato y Paola salió con una sonrisa de oreja a oreja. No sé en qué se basaba Noel de que Paola aún restricciones no lo engañaría pero me parecía aún raro que la perdonara. Quizás ama a su esposa o es orgullo de hombre. Los guardaespaldas de Paola estaban al frente de la casa esperando a que saliera. Al rato llegó Teodoro con su perro. Me invitó a quedarme pero no quise.
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