Pauline se había decidido a contactar con Chris, no quería volver a verlo, pero necesitaba resolver todas las dudas que ahora inundaban su mente, tenía la impresión de que él estaría dispuesto a cooperar si se lo pedía ahora y no cuando ya fuera demasiado tarde. Ella estaba ansiosa por saber qué es lo que había pasado, era consciente de que la habían dejado botada en un lote baldío, y que ella había vagado por una calle en donde no pasaban los transportes. Ahí era donde su lógica intervenía y le decía que no había forma en la que el pelirrojo hubiera dado con su paradero. Todos estaban un poco alterados esperando en la sala de la pequeña casa, mientras que Pauline continuaba andando de un lado a otro en el interior de su habitación. Christopher no tardó mucho en llegar, en cuanto escuch

