Unas semanas después, Becky salía de un consultorio ginecológico con la confirmación de su embarazo y varias hojas con indicaciones médicas para conservar su salud y la de su bebé. Esa misma tarde tenía una entrevista virtual, era su oportunidad final con la empresa China y si todo salía bien debería estar partiendo el siguiente fin de semana a ese país, lo primero que informó cuando volvió a contactarlos fue su tiempo de embarazo, pero eso no resultó ningún obstáculo porque la necesitaban para desarrollar proyectos virtuales, debía estar en China, pero no ir a las locaciones salvo que se presentara algún inconveniente. Antes de ir a su casa les avisó a todos sus hombres que los esperaba para almorzar, ya que tenía algo muy importante que comunicarles. –Bien chiquita, aquí estamos –dijo

